{"id":354,"date":"2019-12-15T12:15:59","date_gmt":"2019-12-15T11:15:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.raulmayoral.es\/?p=354"},"modified":"2021-08-17T21:39:52","modified_gmt":"2021-08-17T19:39:52","slug":"euroamerica-valor-y-valores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.raulmayoral.es\/index.php\/2019\/12\/15\/euroamerica-valor-y-valores\/","title":{"rendered":"Euroam\u00e9rica: Valor y valores"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el curso de una notable intervenci\u00f3n en la C\u00e1mara de los Comunes en 1948, <strong>David Eccles<\/strong>, diputado conservador, (posteriormente Ministro brit\u00e1nico desde 1951 a 1962, bajo los gobiernos de <strong>Churchill<\/strong>, <strong>Eden <\/strong>y <strong>Macmillan<\/strong>), declar\u00f3 que Europa necesitaba tres cosas fundamentales para su reconstrucci\u00f3n y seguridad: ayuda militar norteamericana, ayuda econ\u00f3mica norteamericana tambi\u00e9n, y la existencia de una fe profunda en los destinos de la Europa occidental. Los dos primeros factores pod\u00edan considerarse ya, por entonces, una realidad, pero el orador expres\u00f3 sus dudas acerca de la fe de Occidente en su civilizaci\u00f3n. Justific\u00f3 estas dudas por el hecho de que los socialistas europeos daban constantes pruebas de tener una mentalidad diferente y de no estar seguros con harta frecuencia de que la libertad personal merezca la pena alcanzarse a un alto e inevitable precio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eccles pronunci\u00f3 estas palabras cuando toda Europa se preparaba para la guerra fr\u00eda. Un escenario erizado de alambradas, patrullas fronterizas, de bloques hostiles y hasta de telones de acero. Porque, en contra de lo narrado durante mucho tiempo, el primer muro que se levanta en Berl\u00edn no fue el de hormig\u00f3n, sino el bloqueo terrestre que en 1948 impusieron los sovi\u00e9ticos a la capital alemana. Salvar dicho bloqueo por medio de la aviaci\u00f3n aliada, especialmente, la norteamericana, fue una demostraci\u00f3n de poder\u00edo, un alarde de eficacia que ni siquiera se produjo durante la II Guerra Mundial. El puente a\u00e9reo fue el primer fracaso grave de la URSS en el empleo de sus medios de coacci\u00f3n. Gracias a \u00e9l se levant\u00f3 el esp\u00edritu de los berlineses (ellos s\u00ed se erigieron en contrafuerte de la civilizaci\u00f3n occidental), hasta llevarles a desafiar abiertamente la terror\u00edfica pol\u00edtica sovi\u00e9tica. El comunismo era, pues, vecino y enemigo de aqu\u00e9l Occidente europeo que no cre\u00eda en s\u00ed mismo. Transcurridos m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os, olvidada la guerra fr\u00eda y derrotado el totalitarismo rojo, Europa est\u00e1 peor que entonces. Contin\u00faa sin una fe profunda en su civilizaci\u00f3n. Gran parte de la izquierda europea permanece anclada en su anacr\u00f3nica <em>mentalidad diferente<\/em>\u00a0como dir\u00eda Eccles. Hoy esa mentalidad desemboca en una actitud timorata. Para agravar su indigencia moral, Europa muestra cierta animosidad contra Estados Unidos. El diagn\u00f3stico del mal europeo no puede ser m\u00e1s desolador: traici\u00f3n a sus convicciones y odio hacia sus aliados. Apaciguamiento y antiamericanismo. Descomposici\u00f3n, en suma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los europeos estamos olvidando que Europa es algo m\u00e1s que la pura expresi\u00f3n geogr\u00e1fica. Europa y Am\u00e9rica en un sentido estricto de las palabras son meras designaciones m\u00e1s o menos convencionales para regiones geogr\u00e1ficas definidas. Pero m\u00e1s all\u00e1 de lo geogr\u00e1fico existe el t\u00e9rmino Europa como estilo de vida, como visi\u00f3n del mundo, como cuna de nuestra cultura com\u00fan y como baluarte de los valores que se hallan indisolublemente unidos a la concepci\u00f3n cristiana de la vida. Europa, entendida en este sentido, pertenece a los americanos con tanta legitimidad como a los nacidos en Espa\u00f1a, en Suiza o en Hungr\u00eda. Por lo tanto, la defensa de Europa y de lo que significa en el mundo es para los de aqu\u00ed, como para los de all\u00e1 una cuesti\u00f3n que ata\u00f1e a su propio ser y a su propia sustancia. Porque Am\u00e9rica podr\u00e1 darnos una nueva versi\u00f3n de Europa, pero jam\u00e1s una <em>antiEuropa<\/em>, pues ser\u00eda negarse a s\u00ed misma. La Europa as\u00ed concebida, como concepto milenario de cultura, se convierte en la civilizaci\u00f3n occidental. No toda cultura crea una civilizaci\u00f3n. Europa s\u00ed. Bajo distintas formas y revestimientos Occidente se apoya siempre en el mismo n\u00facleo central: el hombre. Y alrededor de ese n\u00facleo gira todo un acervo de valores espirituales, de creencia religiosa, de cultura del pensamiento pol\u00edtico, de recursos econ\u00f3micos, cient\u00edficos y &nbsp;t\u00e9cnicos eficaces, adquirido en centurias de historia com\u00fan, de victorias, de trabajo e incluso de sangre y l\u00e1grimas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Restablecer este ser colectivo de Europa, lograr que Occidente reconquiste su puesto en el mundo exige no seguir azuzando desde el viejo continente la hostilidad hacia los occidentales de m\u00e1s all\u00e1 del Atl\u00e1ntico. <strong>Boris Suvarin<\/strong>, autor, en la d\u00e9cada de los cuarenta, de uno de los mejores estudios rusos sobre el bolchevismo, se\u00f1alaba la ra\u00edz del pensamiento de <strong>Lenin<\/strong>: <em>el comunismo triunfar\u00e1 cuando los pueblos orientales: rusos, chinos, indios\u2026 venzan a las naciones occidentales, y esto s\u00f3lo se conseguir\u00e1 mediante la guerra en la que las naciones occidentales se destruyan entre s\u00ed.<\/em>\u00a0Afortunadamente, la profec\u00eda no se cumpli\u00f3. Pero explica, en gran medida, el antiamericanismo de Europa agitado desde la propaganda comunista y con la avidez de provocar un enfrentamiento entre las dos orillas del Atl\u00e1ntico. Una de las mayores tareas del marxismo en la segunda mitad del siglo XX fue transformar aqu\u00e9l comunismo ap\u00e1trida de los te\u00f3ricos de la III Internacional en una especie de nacional-comunismo, que, cual semilla de la discordia, reivindicaba la independencia de cada pa\u00eds contra el imperialismo capitalista y m\u00e1s espec\u00edficamente, contra la hegemon\u00eda de Estados Unidos, brindando a los pueblos presuntamente oprimidos una audaz ideolog\u00eda revolucionaria y hasta ciertos augurios de liberaci\u00f3n econ\u00f3mica. Sin embargo, la naci\u00f3n americana, que en un cuarto de siglo, de 1914 a 1939, pas\u00f3 del aislamiento a ocupar la jefatura internacional, ha acudido con m\u00e1s o menos acierto, quiz\u00e1s en algunas circunstancias con alg\u00fan retraso, pero siempre con generosidad en ayuda del mundo maltratado. Y por supuesto, en socorro de la vieja Europa. A\u00fan hoy sigue ofreci\u00e9ndose con sacrificio generoso como s\u00f3lida barrera de la civilizaci\u00f3n contra la barbarie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace tiempo que el centro de gravedad de la pol\u00edtica mundial dej\u00f3 de ser europeo. En las horas presentes debiera ser <em>euroamericano<\/em>. Cierto es que la civilizaci\u00f3n occidental, asentada sobre el principio de la dignidad humana, ha sobrevivido a dos tremendas guerras mundiales y a la diab\u00f3lica tiran\u00eda del socialismo real. Pero ante los actuales enemigos de la paz como el terrorismo isl\u00e1mico y las autocracias populistas y totalitarias, siempre dispuestos a inflamar el mundo, Occidente ha de promover la disidencia frente al imperio del pensamiento d\u00e9bil, debe deshacerse de temores y complejos y proporcionar al g\u00e9nero humano los grandes remedios, los de siempre: Democracia, libertad y prosperidad. S\u00f3lo as\u00ed Occidente, <em>Euroam\u00e9rica<\/em>, emerger\u00e1 con todo su valor y con todos sus valores. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Art\u00edculo publicado por Ra\u00fal Mayoral Benito en el diario ABC el 16 de junio de 2006 (P\u00e1gina 73). <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/archivo\/periodicos\/abc-madrid-20060616.html\">https:\/\/www.abc.es\/archivo\/periodicos\/abc-madrid-20060616.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el curso de una notable intervenci\u00f3n en la C\u00e1mara de los Comunes en 1948, David Eccles, diputado conservador, (posteriormente Ministro brit\u00e1nico desde 1951 a 1962, bajo los gobiernos de Churchill, Eden y Macmillan), declar\u00f3 que Europa necesitaba tres cosas fundamentales para su reconstrucci\u00f3n y seguridad: ayuda militar norteamericana, ayuda econ\u00f3mica norteamericana tambi\u00e9n, y la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":824,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[17,9],"tags":[],"class_list":["post-354","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-europa","category-hemeroteca-2"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.raulmayoral.es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Euroamerica.jpg?fit=572%2C334&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.raulmayoral.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/354","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.raulmayoral.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.raulmayoral.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.raulmayoral.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.raulmayoral.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=354"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.raulmayoral.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/354\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":825,"href":"https:\/\/www.raulmayoral.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/354\/revisions\/825"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.raulmayoral.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/824"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.raulmayoral.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=354"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.raulmayoral.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=354"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.raulmayoral.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=354"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}