{"id":761,"date":"2021-07-14T00:05:13","date_gmt":"2021-07-13T22:05:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.raulmayoral.es\/?p=761"},"modified":"2024-07-06T17:13:32","modified_gmt":"2024-07-06T15:13:32","slug":"quien-fue-paneque","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.raulmayoral.es\/index.php\/2021\/07\/14\/quien-fue-paneque\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n fue Paneque?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la serie <em>La Casa de papel<\/em>, de <strong>Netflix<\/strong>, uno de los personajes exclama muy enfadado \u201cMe cago en la madre que pari\u00f3 a <strong>Paneque<\/strong>\u201d. Expresi\u00f3n muy t\u00edpica de la comarca del <strong>Campo Ara\u00f1uelo<\/strong> que denota ofuscamiento. Se ha suscitado un debate sobre qui\u00e9n era Paneque. Algunos han rebobinado la cinta porque aseguraban haber o\u00eddo <strong>Panenka<\/strong>, m\u00edtico lanzador de penaltis de peculiar estilo, pero no,&nbsp;el film dice Paneque y no Panenka.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQui\u00e9n fue Paneque? El verdadero nombre de este personaje era <strong>Ren\u00e9 Rocheteau<\/strong>, original de <strong>Castellane<\/strong>, en la <strong>Provenza<\/strong>&nbsp;francesa. En 1800, a la edad de 18 a\u00f1os, se enrol\u00f3 en la secci\u00f3n de intendencia del ej\u00e9rcito napole\u00f3nico como aprendiz de panadero. Adem\u00e1s de estar metido en harina, Ren\u00e9 siempre so\u00f1\u00f3 con conocer mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 18 de octubre de 1807 Ren\u00e9 Rocheteau cruza el <strong>Bidasoa<\/strong>&nbsp;junto con la primera divisi\u00f3n del Ej\u00e9rcito de <strong>Napole\u00f3n<\/strong>. Por fin,&nbsp;cumple uno de sus sue\u00f1os: pisar suelo espa\u00f1ol, lo que le permitir\u00e1 conocer la excelente calidad de los cereales y de la harina de <strong>Castilla<\/strong>, a la que siempre consider\u00f3, aunque fuera nominalmente, tierra cercana a su villa de origen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A las pocas semanas de su estancia en <strong>Espa\u00f1a<\/strong>, Ren\u00e9 advirti\u00f3 la excelente calidad del trigo espa\u00f1ol. Los habituales tipos de panes que elaboraba para la tropa (pain bri\u00e9, baguette, fougasse o bougnat&#8230;), resultaban m\u00e1s tiernos y sabrosos que los hechos con la harina que siempre manej\u00f3 en el cuartel de <strong>Sevign\u00e9<\/strong>. Lo confirmaba la opini\u00f3n mayoritaria de la soldadesca. Ren\u00e9 estaba seguro de que en Espa\u00f1a perfeccionar\u00eda su oficio y pericia sobre el pan.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.raulmayoral.es\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Paneque2.jpg?resize=625%2C298&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-763\" width=\"625\" height=\"298\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.raulmayoral.es\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Paneque2.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/www.raulmayoral.es\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Paneque2.jpg?resize=300%2C143&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 625px) 100vw, 625px\" \/><figcaption>Panes franceses<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una escaramuza a orillas del <strong>Ebro<\/strong>, a pocas leguas de <strong>Zaragoza<\/strong>, <strong>Laurent Fablet<\/strong>, oficial panadero del Ej\u00e9rcito napole\u00f3nico, obs\u00e9rvese que digo napole\u00f3nico y no franc\u00e9s, fue muerto por esquirlas de p\u00f3lvora procedente del sector donde operaban las tropas del general <strong>Palafox<\/strong>. Para Ren\u00e9 hab\u00eda llegado la hora de su ascenso: panadero mayor de la <strong>Grande Arm\u00e9e<\/strong>. Ahora s\u00ed que podr\u00eda innovar en la elaboraci\u00f3n de panes y crepes y galettes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Transcurridos varios meses de su llegada a Espa\u00f1a, nuestro protagonista se mostraba plet\u00f3rico. Y no tanto por el adquirido alto grado en la jerarqu\u00eda de Intendencia, como por estar pisando suelo espa\u00f1ol. Ren\u00e9 siempre admir\u00f3 a Espa\u00f1a y tuvo un elevado concepto de los espa\u00f1oles. Gracias a su abuelo <strong>Philippe<\/strong>, quien viaj\u00f3 por Espa\u00f1a como comerciante de telas, Ren\u00e9 supo que los espa\u00f1oles siempre fueron bravos guerreros. Desde <strong>El Cid Campeador<\/strong>&nbsp;hasta <strong>Hern\u00e1n Cort\u00e9s<\/strong>, pasando por el <strong>Gran Capit\u00e1n<\/strong>. Incluso, tuvo egregios hombres de armas y de letras como <strong>Cervantes<\/strong>, o soldados que terminaron llevando el <strong>Evangelio<\/strong>&nbsp;a <strong>Oriente <\/strong>como <strong>San Ignacio de Loyola<\/strong>.&nbsp;En verdad, Ren\u00e9 viv\u00eda sus d\u00edas con gran alborozo y entusiasmo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 2 de diciembre de 1808 Ren\u00e9 pudo, por fin, conocer <strong>Madrid<\/strong>. Napole\u00f3n llega a las puertas de la capital de Espa\u00f1a, por el norte, en el villorrio de <strong>Chamart\u00edn<\/strong>. Por su excelente quehacer como panadero del ej\u00e9rcito imperial, Ren\u00e9 se aloja en el mismo palacio que Napole\u00f3n, propiedad de la princesa de <strong>Salm Salm<\/strong>. Ello le permiti\u00f3 conocer algo de la Villa y corte y le hizo ser testigo de excepci\u00f3n de todo cuanto se fragu\u00f3 en el cuartel general esos d\u00edas hasta la <strong>Navidad <\/strong>de 1808.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser\u00eda al mediod\u00eda del 28 de julio de 1809 cuando Ren\u00e9 Rocheteau, junto a la plana mayor de la Intendencia francesa, cay\u00f3 prisionero a manos de las tropas espa\u00f1olas mandadas por el comandante <strong>Gregorio Cuesta<\/strong>, cuya posici\u00f3n estaba cercana al pueblo toledano de Mejorada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cautivo tras las l\u00edneas enemigas, Ren\u00e9 presenci\u00f3 la derrota de su ej\u00e9rcito en la batalla llamada de los <strong>Montes de Talavera<\/strong>. Nuestro protagonista temi\u00f3 por su vida, sin embargo, su buen hacer en el oficio de panadero har\u00eda de \u00e9l un tipo con suerte. La cuerda de prisioneros en la que marchaba Ren\u00e9 Rocheteau fue conducida a la prisi\u00f3n de <strong>Talavera de la Reina<\/strong>. All\u00ed el alcaide decidi\u00f3 que los cautivos que tuvieran destreza en alg\u00fan oficio fueran llevados bajo vigilancia a reparar y compensar muchos de los destrozos que los franceses hab\u00edan causado a su paso por las villas y aldeas del contorno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los pueblos que m\u00e1s castigo hab\u00eda sufrido fue <strong>El Puente del Arzobispo<\/strong>, en donde tuvo lugar una batalla, quiz\u00e1s m\u00e1s sangrienta que la acontecida en los montes pr\u00f3ximos a Talavera, y en la que el imp\u00edo Ej\u00e9rcito napole\u00f3nico hab\u00eda quemado gran parte de las casas, incluida la iglesia, matado a varones y mancillado a mujeres. Aqu\u00ed vino a parar nuestro protagonista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El oficio de panadero de Ren\u00e9 Rocheteau fue su mejor salvoconducto. En la villa de El Puente del Arzobispo no hab\u00eda sobrevivido ning\u00fan habitante capacitado para elaborar el pan. Por ello fue muy apreciado. Adem\u00e1s, los franceses hab\u00edan arrasado los campos de cereales pr\u00f3ximos al municipio. Fue gracias a las tropas inglesas del duque de <strong>Wellington<\/strong>, que surtieron a la poblaci\u00f3n con varios quintales de trigo, tra\u00eddos desde campos extreme\u00f1os, como pudo alimentarse a los puente\u00f1os. Eso y la maestr\u00eda de Ren\u00e9 que muy pronto se hizo popular y hasta querido entre los moradores del pueblo. Elaboraba todo tipo de panes, tal y como \u00e9l los conoc\u00eda en su pa\u00eds natal. Pero lo que m\u00e1s entusiasmaba a sus nuevos vecinos fueron los crepes o dulces hechos con trigo candeal as\u00ed como las galettes, piezas de sabor salado a base de trigo sarraceno o alforf\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.raulmayoral.es\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Paneque-3-2.jpg?resize=625%2C451&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-764\" width=\"625\" height=\"451\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.raulmayoral.es\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Paneque-3-2.jpg?w=730&amp;ssl=1 730w, https:\/\/i0.wp.com\/www.raulmayoral.es\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Paneque-3-2.jpg?resize=300%2C217&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.raulmayoral.es\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Paneque-3-2.jpg?resize=624%2C450&amp;ssl=1 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 625px) 100vw, 625px\" \/><figcaption>El Puente del Arzobispo<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gente se agolpaba ante la tahona y alborozada ped\u00eda a gritos y a su manera tan exquisitos productos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00a1 Ren\u00e9, un pan\u00e9 !<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ren\u00e9, negando con la cabeza, respond\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00a1 No pan\u00e9 ! \u00a1Crep\u00e9 y galette !<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras varios d\u00edas repiti\u00e9ndose aquellas im\u00e1genes y sonidos, lo cierto es que alg\u00fan jovenzuelo con atinado gracejo y sumo desparpajo comenz\u00f3 a llamar a Ren\u00e9 con el apodo de Panequ\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus panes y sus crepes y galettes se hicieron muy deseados por aquellos contornos. De la villa de <strong>Oropesa<\/strong>, de <strong>Belv\u00eds de Monroy<\/strong>\u00a0o de la propia <strong>Talavera de la Reina<\/strong>\u00a0acud\u00edan personas a adquirir y degustar el producto elaborado por un Ren\u00e9 cada vez m\u00e1s espa\u00f1olizado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cierto d\u00eda, Ren\u00e9 enferm\u00f3 y aunque el aprendiz de panadero pudo, a duras penas, cocer el suficiente pan para abastecer al pueblo, sin embargo, por unos d\u00edas dejaron de ahornarse en la tahona aquellas deliciosas crepes y galettes marca Ren\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por entonces, un capit\u00e1n del Regimiento de Coraceros, que hab\u00eda sido ayudante de campo del <strong>Marqu\u00e9s de la Romana<\/strong>, se acerc\u00f3 a El Puente del Arzobispo con el objeto de saborear los dulces y salados g\u00e9neros de Ren\u00e9, al que todos nombraban por Panequ\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando al militar se le inform\u00f3 de que el mostrador de la tahona estaba falto del delicioso manjar debido a la baja de Panequ\u00e9, exclam\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Y \u00bfpara esto me he desandado yo del camino a <strong>Navalmoral de la Mata<\/strong>, perdiendo media jornada? \u00a1maldita sea mi suerte! \u00a1Me cago&nbsp;en la madre que pari\u00f3 a Paneque!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la serie La Casa de papel, de Netflix, uno de los personajes exclama muy enfadado \u201cMe cago en la madre que pari\u00f3 a Paneque\u201d. 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