14 de julio. San Francisco Solano (1549-1610)

Nacido en Montilla, Córdoba, Francisco estudia en los jesuitas y en 1659 se hace franciscano, pasa al convento de Nuestra Señora de Loreto, cerca de Sevilla, y luego se hace maestro de novicios y superior en San Francisco del Monte.

En 1589 embarca en Cádiz con once religiosos más y empieza la ventura americana, en la que se suceden naufragios, calamidades y peligros, llega a Tucumán por la ruta de los conquistadores y durante diez años misiona entre los indios convirtiendo a muchísimos de ellos. Aprendió la lengua de la tierra peruana y su predicación popular y sencilla causaba un efecto imborrable en sus oyentes. Desde 1601 le encontramos en Lima, donde sus superiores tienen que amonestarle porque sus palabras conmueven de tal manera que se suscitan tumultos.

En los altares se representa a este fraile con un violín, instrumento del que se servía para atraer a los indios americanos, quizás entonando también alguna canción porque se sabe que además de ser aficionado a la música tenía muy buen voz. En Lima, San Francisco Solano morirá tras una breve enfermedad. Ya tenía entonces fama de santo este fraile viajero del violín y del crucifijo.

Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *