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España 2040, un proyecto de Bien Común para la próxima década

Con el mismo afán de aquel lema regeneracionista “¡Escuela y Despensa!” de Joaquín Costa, el Centro para el Bien Común Global de la Universidad Francisco de Vitoria reúne en esta obra, España 2040. Un proyecto de bien común para la próxima década, las reflexiones de académicos, en su mayoría, y de destacados miembros de la sociedad civil, a fin de reordenar nuestro viejo caserón patrio puesto patas arribas por el nefasto sectarismo gubernamental. Como la idea precede a la acción, el debate de las ideas ha de ser previo al político. Son, precisamente, las Universidades, los laboratorios de investigación y los centros de conocimiento quienes deben generar el pensamiento que luego los políticos transformarán en programas electorales y aplicarán como políticas públicas.

El resultado es todo un proyecto colectivo de bien común con la mirada puesta en la España de 2040, es decir, toda una propuesta de ambición nacional para mañana y a primera hora en la que deben participar, más que los políticos, los ciudadanos, porque más que cambiar políticas, resulta urgente un cambio cultural que provoque un fuerte compromiso cívico. Las dieciséis aportaciones mantienen la misma secuencia: el diagnóstico y la terapia. Sabemos lo que nos pasa y sabemos cómo se nos pasa.

Resulta llamativo que la mayoría de los autores inserten en sus formulaciones llamadas de atención, alerta ¿o quizá ya alarma? ante esa incomprensible “voluntad de los españoles de extinguirse” con una tasa de natalidad de 1,6 hijos por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo generacional. Dicho talón de Aquiles está presente a lo largo de una obra que propone, además de fortalecerlo, también regenerar la democracia, preservar la Justicia y el Estado de Derecho, simplificar el sector público, corregir la organización territorial, sanear la economía, aprovechar las fuentes de energía, repoblar el entorno rural, garantizar nuestra seguridad interior, rearmar la política exterior y de Defensa, reparar el sistema educativo y encauzar el desarrollo tecnológico. Aun así, el exhaustivo trabajo está impregnado tanto de esperanza en lograr una España mejor, como de confianza en la superación de crisis y desafíos de todo tipo, tras más de cinco siglos de unidad y fortaleza.

Son dos los retos que angustian la hora presente: el pesimismo nacional y la división entre españoles sobre un escenario erizado por el riesgo de ruptura de la nación, la quiebra constitucional, la inmoralidad de la corrupción política, la ruina del sector público, la debilidad de la economía, el suicidio demográfico y el deterioro de una convivencia alejada de la concordia y proclive a la discordia.

A ello se suma la incertidumbre y la inestabilidad provocadas por el actual “desorden mundial” tras arrumbarse el orden liberal basado en el multilateralismo y la cooperación internacional. Otros desafíos que los españoles debemos acometer para la próxima década en aras del bien común son cinco: el fortalecimiento de la democracia, la prosperidad económica, la seguridad tanto interior como exterior, la demografía y la educación.

Las últimas líneas del libro recogen las dos tareas decisivas a emprender por los españoles en este proyecto para el bien común de España: recuperar el dominio de nuestro propio destino y redescubrir un nuevo propósito histórico como Nación en el marco de la comunidad hispánica. Aunque, con otras palabras, pero eso mismo apuntó décadas atrás nuestro ilustre don Gregorio Marañón en Españoles fuera de España: “Pienso en los raudales de energía derrochados por los españoles en contiendas que son artificios por ellos mismos creados, y que, con la mitad de esa energía aplicada al bien común, se hubiera podido hacer de España la Nación más prospera del continente”.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 25 de enero de 2026. https://www.elimparcial.es/noticia/293013/los-lunes-de-el-imparcial/vv.-aa-espana-2040.html

Una liberal en política

Con tono imperturbable y ameno, Esperanza Aguirre ha escrito un libro de lectura ágil y contenido conciso pero intenso. Las páginas recogen aspectos biográficos y, especialmente, históricos sobre hechos de la política española desde la Transición hasta el momento actual. Incluyen, además, una sugerente propuesta para abordar el necesario debate de las ideas, el que viene rehuyendo remolonamente su Partido en los últimos años. Como funcionaria del Cuerpo de Técnicos de Información y Turismo, la autora describe su propia trayectoria en la política, primero, desde Unión Liberal ocupando una concejalía del Ayuntamiento de Madrid. Posteriormente, desde el Partido Popular participando en los Gobiernos de España y de la Comunidad de Madrid, en la presidencia del Senado y, de nuevo, en el consistorio de la capital tras ganar las elecciones. Confiesa que sería una visita a la Rumanía de Ceaucescu lo que impulsó su salto a la arena política. Allí comprobó la miseria y el horror a que conduce el comunismo. Si a eso se unen sus lecturas de autores liberales como Mises, Hayek, Revel o Friedman, y artículos de The Economist, así como el magisterio de todo un maestro de liberales, Pedro Schwartz, el resultado es una liberal en política, como reza el título de su libro.

La obra sirve también para conocer de primera mano la trayectoria del Partido Popular, al que Aguirre llegó procedente de la Unión Liberal, bajo las presidencias de Aznar, Rajoy, Casado y hoy Feijóo. Partido que no abandonó pese a la invitación a marcharse que Rajoy cursó a liberales y conservadores. Es el momento en que la formación política referente para una gran mayoría de ciudadanos incurre en una anodina y letal indefinición ideológica. Esperanza sobrevivió a esa travesía del desierto. Hoy, con la misma fuerza de siempre, desarrolla una entusiasta actividad animando a recomponer la derecha española y convertirla, de nuevo, en la casa común de quienes se oponen al sanchismo, como hiciera Aznar frente al socialismo de González. El libro, que es un ejemplo de ello, plantea la pregunta clave ¿Por qué la derecha no sabe ilusionar a los españoles? La respuesta hay que encontrarla en los predios culturales, poco transitados por unos timoratos dirigentes que evitan la confrontación intelectual con sus adversarios, creyendo erróneamente que a la izquierda sólo se la combate desde los campos de la economía.

Aguirre considera la era sanchista como la más aciaga de la historia reciente de España. Tacha a Sánchez de caudillo que, alejado de los postulados de la socialdemocracia, ha abrazado las tesis radicales del comunismo, entre ellas, la monserga de la corrección política y la tabarra woke. Advierte de las pretensiones del presidente del Gobierno de cambiar el régimen fulminando la división de poderes, la independencia judicial y la de los medios de comunicación y hostigando a empresarios y autónomos, la verdadera fuente de empleo y riqueza en una sociedad. Existe un riesgo real de convertir la democracia en una especie de autocracia mediante una utilización fraudulenta de las instituciones. Certeramente señala la necesidad de reformar la Ley Electoral. En su libro también hay hueco para denunciar la Agenda 2030, una nueva religión con sus corifeos y sacristanes y su sibilino lenguaje inclusivo y sostenible.

Para librar la batalla cultural, Aguirre propone como fórmula la defensa de la nación y de la libertad. Defender España y una sociedad libre constituyen el mayor y mejor proyecto para ilusionar a los españoles. Las últimas páginas de su libro constituyen la evidencia de cómo puede descenderse desde los principios a la experiencia. En ellas se reúnen sólidos ejemplos de cómo sus ideas liberales aplicadas desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid introdujeron mayores cotas de libertad, progreso y prosperidad en favor de los madrileños en ámbitos como el educativo, sanitario o económico. Ello es fruto del indeleble amor a la libertad individual que tiene Esperanza Aguirre, quien en política siempre predicó con el ejemplo.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 25 de mayo de 2025. https://www.elimparcial.es/noticia/283886/cultura/resena-de-una-liberal-en-politica-de-esperanza-aguirre.html

 

Pregón de combate, despierta

Con pan y circo, los romanos fueron los primeros en producir en serie anestesia para la ciudadanía. Mientras el mundo avanzaba a trompicones entre guerras, pestes, hambre y muerte hubo hombres de fe que no se distrajeron ni arredraron. Con esfuerzo y perseverancia, embalsaron el saber y el conocimiento en monasterios. Siglos después, serían los manantiales de la civilización occidental. Cristiana. Son sinónimos.

A esta construcción cultural, el primer tajo se lo daría la Paz de Westfalia. Era el momento de la Reforma protestante: cuius regio, eius religio. Pero también el momento de la Contrarreforma católica. Se libró la primera batalla cultural de la Historia. Sutilmente, mediante la decoración de pórticos y paredes en templos y catedrales. Primer medio de comunicación social. España triunfa en esa batalla. El segundo corte a la concepción cristiana del mundo sería obra de la Revolución francesa. La guillotina, nunca mejor dicho, que con su siglo de las Luces, eclipsa a Dios y encumbra al hombre. Craso error. El resultado tarda en llegar, pero llega en el siglo XX: el super hombre ario y el homus sovieticus. El nuevo hombre destruye al hombre. Fascismo y comunismo, que proceden del mismo tronco: el totalitarismo. Propugna la hegemonía colectiva: el Estado, la raza o el partido. Cualquier excusa vale si anula la libertad y dignidad del hombre.

Por entonces, un comunista da una vuelta de tuerca al antiguo pan y circo. El atornillador es Gramsci. Innova en la maquinaria. No basta con entretener al hombre. Hay que penetrar en su conciencia. Lavar su cerebro con la educación que queremos, con la realidad que creamos, con la información que fabricamos. La información es poder. Aliados con la tecnología, el poder y la información son aún más poderosos. De sociedades totalitarias pasamos a una sociedad globalizada, uniforme, que a a base de desmemoria histórica, de ideología de género y del mito del cambio climático, trafican con mercancías de contrabando. Una sociedad de pensamiento único y de ética homogénea. Es como fundar una pseudoreligión o religión al revés expulsando ¿otra vez? a Dios de la vida pública. Es el tercer tajo a la única religión defensora del hombre frente a los enemigos del hombre. Enésimo intento sin éxito.

Parafraseando a Fukuyama, los nuevos bárbaros pretenden certificar el fin de la Historia y dominar la Humanidad al dictado. En este globalismo caben todos, menos aquella tradición que emergió hace dos mil años en Judea. No toleran ni respetan al que piensa diferente. Con su corrección política cancelarán a los rebeldes. En la nueva globalidad cabe, incluso, lo malo, porque se desdibujan las diferencias entre el bien y el mal. Todas las opiniones tienen el mismo valor. Todo vale: terrorismo, salvajismo, populismo, el deseo de este o aquel… El antojo del yo.

De todo esto y algo más, nos hablan tanto el libro de Alex Rosal, “Despierta y combate a los bárbaros que arruinan tu vida”, como el de Raúl Mayoral, «Pregón de combate para jóvenes de espíritu».  El autor del segundo escribió este tras el ejemplo del primero. Ambos, son libros de denuncia y esperanza. Denuncian todo un plan para crear, no un mundo mejor, sino un mundo igualitario, mediocre y sectario. Bajo el control de la tecnología. De esperanza, porque contienen todo un pregón de combate. ¡Despierta!

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Ingeniería social

La última escapada. Michael D. O’Brien. Editorial Libros Libres. 295 páginas.

El escritor canadiense Michael D. O´Brien es prolífico en escribir novelas de ideas a las que reviste con el ritmo trepidante de un thriller. El lector no sabe muy bien si está ante una enjundiosa obra de ensayo filosófico, religioso y político o ante un atrayente relato de acción e intriga. Pero lo cierto es que el autor, católico para más señas, suele alumbrar libros de valía perenne para cualquier época. Se vio en El Padre Elías. Un Apocalipsis y en El librero de Varsovia. Ahora se comprueba en La última escapada, que de nuevo cautiva inevitablemente al lector con seductora trama y sólido pensamiento.

El protagonista es Nathaniel Delaney, director de un periódico local, The Swiftcreek Echo, en algún lugar de una Canadá ficticia que no ve con buenos ojos los editoriales y artículos de dicho diario que rezuman el mensaje cristiano: “palabras muy manidas, muy viejas, pero justo las palabras que han venido construyendo las sociedades sanas”. Delaney vive con sus dos hijos mayores, Tyler y Zöe, pues su mujer se marchó de casa con el hijo pequeño por eso que ahora se llama incompatibilidad de caracteres. Un día Nathaniel descubre que las enseñanzas que se imparten en el colegio de sus hijos no son, a su juicio, adecuadas. “Es una ingeniería social de magnitud tremenda, con expertos que dictan cómo tenemos que vivir (…) “El contenido mismo es un problema: sexo, orientación sexual, discernimiento de valores, raza, religión”.

Su protesta ante la dirección del centro, alegando que las materias impartidas son desde siempre de la competencia de los padres, pone en alerta a todo un sistema dominante que pretende arrebatar a los indefensos niños de lo que se supone que son las garras paternas con el fin de educarlos en unos principios y reglas que se aproximan a una religión del Estado: “La psicología y la sociología son su religión”, y que pretenden “preservar el orden social reduciendo a la persona a un engranaje de la máquina estatal”. Padre e hijos inician así una agitada huida para evitar “ser tragados y digeridos por las entrañas del sistema”. Durante su persecución padecerán situaciones trágicas y experimentarán sentimientos de esperanza y de noble humanidad. Todo ello presidido por una fervorosa e inquebrantable fe católica: “Nunca podrán destruir el sagrario de nuestro corazón, donde tiene su morada Jesús y María”. El libro está escrito en forma de diario, el diario de Nathaniel Delaney, que un policía local encontró entre las pertenencias del periodista.

La novela nos alerta de cómo hoy bajo el ropaje de modernas sociedades democráticas se persigue por los gobiernos toda una revolución no violenta: subvertir la autoridad de los padres acaparando los derechos de éstos sobre sus hijos. En suma, recrear el mundo: “Las democracias no son inmunes al autoengaño, aunque tienden a formas de opresión que no son abiertamente violentas”. Pero también nos alecciona de cómo esos mismos gobiernos temen a la verdad. Nada nuevo bajo el sol.

Reseña publicada por Raúl Mayoral Benito en la revista Aceprensa el 15 de julio de 2009. https://www.aceprensa.com/resenas-libros/la-ultima-escapada/

Libros de ayer y de hoy

Múltiples han sido las explicaciones que por los historiadores se han proporcionado sobre las causas de la caída de la Monarquía de Alfonso XIII. Mucho tuvo que ver en ella el mal funcionamiento de los partidos políticos e, incluso, el apartamiento del poder del político conservador Antonio Maura. Así lo argumentaba el libro Estudios sobre el reinado de Alfonso XIII, del Conde de los Villares (Editorial Jordán, 1948). Posteriormente, sobre la misma cuestión histórica, aparecería en España en 1962, y de forma clandestina, Así cayó Alfonso XIII, testimonio de Miguel Maura Gamazo, hijo, precisamente, de Antonio Maura, y ministro de la Gobernación en el primer Gobierno provisional de la II República. En 1966 se publicaría por Ariel una edición autorizada. Ahora, la editorial Marcial Pons publica una nueva edición de esta obra a la que se han añadido ciento cincuenta páginas de nueva documentación. En ellas, Maura explica su salida del Gobierno en octubre de 1931 a causa de la aprobación de la Constitución republicana, cuyos artículos en materia religiosa eran abiertamente contrarios a la Iglesia Católica.

En plena controversia sobre la asignatura Educación para la ciudadanía, conviene reparar en un valiente diagnóstico no apto para los valedores de la corrección política. Abreviar las horas de escuela a favor de la educación vial, sexual o medioambiental y de excursiones y diversiones, que son poco instructivas, es una pérdida de tiempo para la instrucción. Lo sostiene Mercedes Ruíz Paz en Los límites de la educación (Ediciones Ver, 1999). La educación no está funcionando. Urge una pedagogía del contenido devolviendo a la escuela su misión primordial: enseñar a aprender. Más contundente es la misma autora en La secta pedagógica (Grupo Unisón, 2003). Nuestra enseñanza no potencia el esfuerzo del alumno ni el respeto a la autoridad. También se aprecia coraje para la denuncia de un nefasto sistema educativo en la obra de Antonio Viñao Escuela para todos. Educación y modernidad en la España del siglo XX (Marcial Pons, 2004).

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en la revista Punto CEU Mayo 2007

No hay liberalismo sin Dios

Principios liberales. Dario Antiseri. Unión Editorial.  Madrid, 2005. 86 páginas.

El prólogo de Benedicto XVI al reciente libro (“Por qué debemos decirnos cristianos”), del ex-presidente del Senado italiano, Marcello Pera, ha devuelto a la actualidad la obra del filósofo, también italiano, Dario Antiseri “Principios liberales”. El Papa sostiene en su prólogo que no hay liberalismo sin Dios, y se hace eco de que una contribución para superar la crisis contemporánea de la ética es ese liberalismo que para ser fiel a sí mismo puede vincularse a una doctrina del bien, en particular la cristiana que es semejante a él.

Dario Antiseri, pensador católico y liberal, ha elaborado un libro breve y sencillo en el que de manera clara y directa presenta los principios del pensamiento liberal, algunos de los cuales hincan sus raíces en el Cristianismo (solidaridad, subsidiariedad y cuerpos intermedios, igualdad entre todos los hombres y prioridad del mérito sobre el privilegio). El autor, sirviéndose de citas de autores de gran talla: Popper, Von Mises, Hayek, Claudel, Ropke, Rosmini…analiza mediante un procedimiento contradictorio los principios liberales, ayudando al lector a comprenderlos mejor, pero también a defenderlos de las objeciones formuladas contra ellos, en su mayoría, consecuencia de la manipulación a que ha sido sometida la idea liberal.

En su libro Antiseri nos recuerda el ámbito de coincidencias entre ideas liberales y valores cristianos, evidenciado además por la conexión entre los escolásticos de Salamanca y los integrantes de la Escuela de Viena.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en la revista Punto CEU Mayo 2009

Luz eterna

El librero de Varsovia. Michael D. O´Brien. Editorial Libros Libres.  Madrid, 2008. 527 páginas.

Michael O´Brien es pertinaz en escribir novelas de ideas; libros de valía perenne para las generaciones futuras. Es hábil en vestir sus enjundiosas obras con el trepidante ritmo de la acción. Se vio en El Padre Elías. Un Apocalipsis, best seller que, con aires de thriller, cautiva inevitablemente al lector.

El librero de Varsovia es la historia anterior a El Padre Elías. No contiene tanta intriga pero deleita y fortalece. Su protagonista es Pawel Tarnovski, un polaco en vías de recuperar la fe en Dios, a quien el Señor le pone una dura prueba de caridad: dar refugio, aún a riesgo de su propia vida, a un adolescente judío (David Schäfer) huido del gueto en la Varsovia de 1942. Durante la convivencia de ambos en Casa Sofía, la pequeña librería regentada por Pawel, se vislumbran los grandes dilemas del hombre: el bien y el mal, la verdad y la mentira, la fe y su ausencia, el diálogo con Dios y las voces del Maligno.

Las conversaciones entre un católico que, paulatinamente, recobra los mecanismos de la fe, y un judío ortodoxo, ávido de conocimientos sobre la trascendencia, son un exquisito alimento espiritual. En época tan desquiciada como la que vivimos, O´Brien nos ayuda a diferenciar entre la luz eterna y las tinieblas disfrazadas de luz, porque cuando todo parece perdido es posible la ayuda.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en la revista Punto CEU Octubre 2008

Los erasmistas

La libertad a prueba. Los intelectuales frente a la tentación totalitaria. Ralf Dahrendorf. Editorial Trota.  Madrid, 2009. 219 páginas.

Ralph Dahrendorf lleva años insistiendo en la necesidad de erradicar los sistemas cerrados para crear la sociedad abierta, cuyos rasgos son agentes privados, mercado y crecimiento. Y ello bajo el imperio de la ley y la separación de poderes, porque el desarrollo no significa únicamente progreso económico, sino también reconocimiento de libertades y participación de los ciudadanos. En suma, salvaguarda de la dignidad del hombre, valor de profunda raigambre cristiana.

Su nuevo libro “La Libertad a prueba. Los intelectuales frente a la tentación totalitaria” constituye una pieza más de ese puzzle que metódica y lúcidamente está construyendo Dahrendorf sobre la historia de la libertad frente al totalitarismo. Pero a diferencia de anteriores obras, en ésta el autor rinde tributo a héroes liberales. Denominados “erasmistas”, en honor de Erasmo de Rotterdam, el amigo de la libertad. Isaiah Berlin, Kart Popper, Raymond Aron y Norberto Bobbio hicieron sonar con estruendo sus palabras en el ágora de las ideas durante el pasado siglo a fin de que se sacudieran las conciencias, resplandeciera la ética y la inteligencia dejara de ser servidumbre.

En pensadores como estos es una constante la férrea defensa de la libertad y su resistencia a aceptar justificaciones de los sistemas totalitarios, respecto de los que ni cabe mejora ni conservación. Unicamente su derribo.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en la revista Punto CEU Mayo 2009

Una derecha sin complejos

La Izquierda, con su buena fe utópica, está debilitando progresivamente el capital social o moral de la sociedad y la Derecha no acierta a ejercer su responsabilidad de ser contrapeso ante esa merma. Es el diagnóstico del profesor Badenas, que en tiempos de polarización política sostiene que el verdadero progreso social necesita de la Derecha y la Izquierda. Ambas posiciones antagónicas son complementarias. El libro pretende ser una contribución al equilibrio entre ellas, proponiendo que los conservadores actúen orgullosos de sus ideas y sin complejos, y los izquierdistas purguen su presumido complejo de superioridad moral y alcancen a entender que, como ellos, los derechistas son necesarios.

La obra contiene un tratamiento detallado sobre conceptos como ideología y moral, capital social o moral y corrección política, claves para entender el diagnóstico y la terapia formulados. Detrás de cualquier ideología no hay intereses económicos, ni clase social, ni religión, sino un sistema de valores morales. Existe una moral de Derechas y otra de Izquierdas. Badenas recurre a dos profesores universitarios: Lakoff, de Stanford, en su obra Política moral. Cómo piensan progresistas y conservadores, y Haidt, de Princeton con La mente recta. Del primero, toma la clasificación de los dos modelos morales: el del padre estricto, propio de la moral derechista, y el del progenitor atento alineado con la moral izquierdista. Pero no todos los ciudadanos tienen ideologías coherentes, sino que alternan ambos modelos, surgiendo así posiciones políticas denominadas biconceptuales o terceristas, como Blair y Cameron en Reino Unido o Rajoy y Rivera en España. Del pensamiento de Haidt, destaca el carácter cegador de las ideologías: “La ideología ata y ciega”. El propio Haidt afirma que la moral conservadora es más compleja al apoyarse en más fundamentos que la llamada progresista, sin que esto signifique que una sea mejor o superior a la otra. La nación es la base sobre la que la moral derechista construye su capital moral. Y si la Derecha habla de nación, la Izquierda, alérgica a la identidad nacional, prefiere hablar de Estado. El capital moral facilita la confianza y cohesión entre los miembros de la comunidad, haciendo que los individuos sientan orgullo de compartir un mismo capital moral.  

Hoy la ideología dominante que inunda todo tipo de relaciones es la corrección política, que ata y ciega a todos, tanto a izquierdistas como a derechistas. Sin embargo, en ella la Izquierda se mueve como pez en el agua, mientras que la Derecha parece un salmón nadando contracorriente. Esta especie de religión laica es un invento filomarxista creado en algunas Universidades de EEUU. Reedita la vieja dialéctica de la lucha de clases solo que sin burgueses ni proletarios, partiendo de una narrativa colectiva de víctimas y culpables y fabricando presunciones que pasan por encima de la casuística individual. Para la corrección política no hay personas sino categorías sociales. Según Badenas, estamos ante uno de los mayores quebraderos de cabeza que hoy sufre la Derecha porque mediante la corrección política la Izquierda pone el tablero y las reglas del juego y establece los límites del debate ideológico y social. Y la Derecha, aquietada y en desventaja, no tiene mas remedio que rehuir aquellos temas afectados por la moral ideológica dominante y camuflar vergonzosamente su propia ideología derechista bajo la apariencia de moderación mediante circunloquios procedentes de la corrección política. No le queda otro recurso dialéctico que hablar de economía, dejando a la Izquierda que moldee la sociedad a su antojo. El resultado es el complejo de inferioridad de la Derecha.

Apunta el autor otras causas de la debilidad de los conservadores: La anulación de la derecha democrática anterior a la guerra a causa de la dictadura de Franco, y la desideologización de los derechistas, siendo el Gobierno de Rajoy un ejemplo de ello. Para Badenas, la Derecha tiene dos caminos: Seguir como hasta ahora acomodando su discurso a la corrección política o empezar a arrojar lastre y plantear un discurso fundado en la moral conservadora. Quizás, de momento, no tenga más remedio que compaginar ambos. Pero la actitud que adopte frente a la corrección política será determinante para su propia supervivencia en cuanto moral ideológica. Para que la Derecha consiga su rearme ideológico  y compita en igualdad de condiciones con la izquierda, necesita, de un lado, construir un discurso no sometido a la corrección política, y, de otro, dotarse de un instrumento parapolítico que sí tiene la izquierda: un entramado de organizaciones paralelas que, con cierto nivel de influencia y de subvención pública, sirvan de apoyo en el acceso al poder. Lo que Gustavo Bueno llamó Izquierdas indefinidas.

Entre líneas, Badenas insiste en que más prioritario que el debate político es el cultural, del que la Derecha lleva ausente años. Y es que una Derecha democrática, constitucionalista y sin complejos, no rehuyendo la confrontación intelectual, debiera desbrozar los campos de la cultura a fin de que germinen semillas que proporcionarán frutos políticos.

Reseña publicada por Raúl Mayoral Benito en El debate de hoy el 11 de agosto de 2020 sobre el libro La derecha, de Juan Manuel Badenas. https://eldebatedehoy.es/noticia/politica/11/08/2020/una-derecha-sin-complejos/

Los nuevos enemigos de la libertad

Con la Guerra Fría en su apogeo se publicaron dos libros que abrirían una senda propicia en la batalla de las ideas: La mente cautiva, de Czeslaw Milosz y El opio de los intelectuales, de Raymond Aron. Ambos fueron una potente denuncia contra el totalitarismo marxista que, paradójicamente, aliado de las democracias liberales salió triunfante en el combate frente al totalitarismo nazi-fascista. El camino fue seguido por Jean François Revel en sus obras Ni Marx ni Jesús, ensayo sobre el antiamericanismo, el fracaso del comunismo y el futuro de la revolución liberal que se estaba fraguando en EEUU, y La tentación totalitaria, acerado alegato contra el comunismo y la URSS. El pensamiento vertido en estas obras identificaba a los enemigos de la libertad y desenmascaraba a tantos intelectuales europeos que suspiraban por la ideología y los dogmas de lo que Aron llamó la “Vulgata marxista”. El libro El futuro es hoy, de José María Aznar, es, en parte, legatario de aquella literatura de alerta ante los ataques a la democracia y a la libertad, y describe un escenario erizado con nuevas ofensivas que reeditan la Guerra Fría.   

El autor repasa lo acontecido en el mundo en los últimos treinta años, comenzando con el derribo del muro de Berlín, fin de la Historia según Fukuyama, certificado por dos acontecimientos más: La coalición internacional ante la guerra de Kuwait y la desintegración de la URSS. Este cambio de época que afecta al orden internacional tiene dos puntos de inflexión: El ataque yihadista a EEUU, que desmantela la confiada seguridad de Occidente dentro de su propio suelo, y la crisis económico-financiera, que reduce la economía global a castillo de naipes. El cambio de época coincide con un alarmante ocaso del orden liberal internacional surgido tras la IIGM bajo la jefatura de EEUU. Causas del ocaso son la labor de acoso y derribo emprendida contra el orden liberal por China, Rusia, Irán, Corea del Norte y los nacionalismos revolucionarios de Hispanoamérica, en particular, el venezolano; el repliegue de EEUU en su misión de gendarme global unido a la falta de convicciones y consiguiente división de la Unión Europea, que acarrea una erosión del vínculo transatlántico; la degradación de las instituciones y valores democráticos dando lugar, como ocurriera en el período de entreguerras, a democracias vulnerables, expuestas a todo tipo de fraudes y convertidas en meras democracias de apariencia externa pero interiormente adulteradas por un poder ejecutivo autoritario en detrimento de la sociedad civil (Democracias iliberales); la vulnerabilidad interna que cada país experimenta en su política doméstica; y, por último, un cibermundo como nuevo escenario tecnológico por el que campan terroristas, crimen organizado y regímenes autoritarios.

La pendiente es empinada e, incluso, resbaladiza, pero el autor alberga la firme convicción de que disponemos de recursos suficientes para derrotar nuevamente a los enemigos de la libertad. Son las recetas que siempre han funcionado: el Estado de Derecho, la ley, la economía libre, la iniciativa individual, la cooperación internacional… Aznar sostiene que las civilizaciones avanzan dándose reglas y respetándolas. También siendo leales a principios y valores éticos. No cree en el relativismo moral y sí en la claridad moral como nueva virtud a practicar. Si durante la Guerra Fría fue la perseverancia la virtud política con la que se resistió a la expansión comunista, hoy para volver a vencer resulta precisa la claridad moral. Además de valores, debe tenerse valor para defenderlos.

El que fuera presidente del Gobierno de España dedica un apartado a nuestro país, en el que hay también enemigos de la libertad, la democracia y la ley: El populismo y los nacionalismos separatistas vasco y catalán. Aquél gestó el pacto de Estella, primer acto de exclusión de los dos partidos constitucionalistas. El catalán ha vuelto a su esencia insurreccional y golpista amenazando la convivencia ciudadana con sus ramalazos totalitarios. Sin embargo, Aznar reconoce que la democracia española ha sido carcomida por errores propios de los partidos que firmaron el pacto de 1978. El más grave está siendo la deriva del PSOE, cuya inquietante trayectoria en los últimos años revela su desleal propósito de romper el consenso constitucional repitiendo errores del pasado como el regreso de las dos Españas. Muestras del disparate socialista son el pacto del Tinell, y su obsesión por aislar al PP, los Gobiernos tripartitos en Cataluña de Pascual Maragall y José Montilla, en los que confluyen un nacionalismo furtivo y un PSOE desnortado, el impulso por José Luis R. Zapatero al Estatuto catalán saturado de odio hacia lo español y de letra y espíritu inconstitucionales y, finalmente, una moción de censura frentepopulista y revanchista para aupar a Pedro Sánchez al Gobierno de la nación. Ciertamente, quien conoce su pasado, sabe afrontar su presente para ganar el futuro. Con su libro Aznar está en esa senda.

Reseña publicada por Raúl Mayoral Benito en El debate de hoy el 18 de febrero de 2019 sobre el libro El futuro es hoy, de Jose María Aznar. https://eldebatedehoy.es/cultura/el-futuro-es-hoy/