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Inteligencia artificial, pero corazón humano

De magistral podría calificarse el inicio de la nueva temporada, otra más, de Pablo Motos al frente de su programa El hormiguero. Comenzó con un espectacular, por futurista, despliegue de robots en el escenario que le sirvió para pronunciar una especie de editorial sobre el mundo que nos espera a la vuelta de la esquina. Un entorno caracterizado por tres circunstancias: la inteligencia artificial, la robótica y la “sobreinformación”. Esta última, la más inquietante porque provocará una tenebrosa confusión entre verdad y mentira. Enlazó este aspecto con un oportuno vídeo sobre lo sucedido en Ceuta desde el 30 de julio y la respuesta del Gobierno español al suceso.

A continuación, y tras la agitación generada tanto por el asomo al inminente futuro como por el estupor ante las imágenes acerca de la invasión de la ciudad española norteafricana, y como prueba de su pericial dominio sobre el plató, Motos nos serenó y relajó con el desternillante humor del inigualable Carlos Latre, parodiando a un Pedro Sánchez gestionando a su manera una crisis controvertida y ya convertida desde el Gobierno en humanitaria y migratoria.

Tras ello, vino lo bueno. El presentador sumergió al espectador en “un mano a mano” entre él y Latre, que pasó a ser entrevistado. Dos hombres, dos seres humanos que, conversaron de corazón a corazón, “a calzón quitao”, como popularmente se dice, protagonizando un auténtico y fidelísimo acto de humanidad. Nada de “sobreinformación”. La verdad sin tapujos salió a relucir en el plató para mostrar a la audiencia dos hechos sincerísimos y de inestimable valor: el humilde reconocimiento de un fracaso por parte del humorista en su intento de dirigir y presentar un programa en una cadena de la competencia, y el también humilde y, a la vez, magnánimo gesto de Motos para acogerlo nuevamente en su programa como colaborador.

La inteligencia artificial, que sin duda superará al ser humano en muchos ámbitos, jamás podrá superar, ni siquiera igualar a nuestro corazón, que anoche tuvo como mejores embajadores a dos astros de la pantalla.