Borgoñona, hija de un rico propietario de viñedos, Magdalena Sofía se formó con dureza y rigor bajo la tutela de su hermano, el abate Louis Barat, quien le hizo adquirir una cultura y un temple que parecían desproporcionados con su situación y su época, pero que la forjaron como una mujer fuerte y llena de celo por las almas en medio de la convulsión revolucionaria que rodeó Francia y en la que vivió durante su juventud.
Su propósito era hacerse religiosa contemplativa e ingresar en un convento de carmelitas, pero el encuentro con el padre Joseph Varin, futuro jesuita, y otro carácter de hierro, como su hermano, hizo que se inclinara hacia otra vida diferente. En 1801, funda en Amiens las Damas del Sagrado Corazón de Jesús para la educación de las jóvenes.
Durante veintitrés años fue superiora de esta comunidad, fundando ciento once casas en toda Europa, y enfrentándose con todo tipo de disensiones internas, incomprensiones y persecuciones. Su respuesta fue siempre una cita del Evangelio: «Iesus autem tacebat» (Sin embargo, Jesús callaba). «Estas tres palabras son toda mi fuerza», solía decir. El silencio que une a la voluntad de Dios para ganar las grandes batallas. Poco antes del 25 de mayo, Santa Magdalena Sofía anunció: «El jueves vamos al cielo». Y así fue.
Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol.
Santa María Magdalena de Pazzi
Ya en su primera adolescencia se consagra secretamente al Señor con el voto de virginidad. Y con dieciséis años deja el el palacio de su familia y se hace Religiosa del Carmelo. Para reparar por las culpas de los pecadores María Magadalena une a su oración durísimas penitencias. «Padecer y no morir» será su lema. No morir para seguir más tiempo unida al Cristo redentor del Calvario. Tras dolorosísima enfermedad muere en Florencia a los 41 años, en 1607.
Santa Vicenta María
Después de sus primeros años en Cascante (Navarra), vive su primera juventud en Madrid. Simultanea sus estudios con la catequesis entre las chicas inmigrantes. A los veinte años, cuando se le llamaba al matrimonio, Vicenta María López y Vicuña practica en 1866 los Ejercicios Espirituales. No se casará, repite después, «ni con un rey ni con un santo». «Las chicas han triunfado». Porque dedicará su vida a la elevación cristiana de la juventud y de todo necesitado. Llega a fundar con ese fin la Congregación de Hijas de María Inmaculada. «Mis rosas para Jesús; mis espinas para mí; mi perfume para todos». Nacida el 22 de marzo de 1847, muere en Madrid el 26 de diciembre de 1890.
Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.
San Beda el Venerable
Doctor de la Iglesia, fue un benedictino inglés de la Nortumbria, discípulo de San Benito Biscop, y tan sabio como humilde, autor de numerosas obras y que tuvo entre sus discípulos a celebridades como Rhabano Mauro, Alcuino y Juan Scoto. Antes de su muerte el año 735, se leían sus tratados y homilías en las iglesias, dándole el titulo de Venerable, con el que San Beda ha pasado a la posteridad.
Vivió en los monasterios de Wearmouth y Jarrow, y cuya existencia, como él mismo dice, no tiene historia. «Mis delicias han sido estudiar, enseñar y escribir», confiesa. La piedad, el afán de saber y el afán no menor de transmitirnos lo que sabe dan perfil humano a este remoto monje, gracias al cual conocemos a través de su Historia eclesiástica de los pueblos ingleses, a los antiguos cristianos de Inglaterra.
La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol y Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.
San Gregorio VII
El célebre monje benedictino Hildebrando, que llegaría a Papa, era hijo de un pobre cabrero de Savona. Se atrevió a enfrentarse al emperador de Alemania, Enrique IV, y a otros reyes que pretendían avasallar y servirse de la Iglesia. Obligado a dejar Roma por el emperador, Gregorio VII muere el año 1085 en Salerno, repitiendo aquellas sus palabras: «He amado la justicia y odiado la iniquidad; por eso muero en el destierro».
Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.
