Archivo por meses: mayo 2024

2 de mayo. San Atanasio (295-373)

Uno de los doctores de la Iglesia griega, cuyo nombre ha sido siempre en toda la Cristiandad sinónimo de firmeza inquebrantable: inconmovible en la fe como Atanasio, resistiendo coacciones, amenazas, halagos y destierros. Era egipcio de Alejandría, y siendo un joven diácono acompañó a su obispo al Concilio de Nicea (325), donde contribuyó a que se condenaran las doctrinas de Arrio, destacando ya por su tenaz resistencia en asuntos en los que no se podía transigir, que conciliaba con una actitud de brazos abiertos para los arrepentidos.

Pocos años después, sería nombrado patriarca de Alejandría. Debido a las intrigas arrianas, fue desterrado en el 335, se le repone en su sede y vuelve a ser desterrado cuatro veces más, diecisiete años de exilio en total, siempre en pugna con los emperadores tentados por el cesaropapismo. Durante su tercer destierro, en el 356, se refugio en la Tebaida y a ello debemos su Vida de San Antonio, espléndido y asombroso libro sobre el antiguo monacato.

En medio de tantos peligros y violentas discusiones, aún tuvo tiempo de evangelizar Abisinia. San Atanasio dejó un recuerdo imborrable de pastor docto y santo al que guiaba su inalterable fe en Jesucristo, hijo de Dios. Su emblema es un triángulo luminoso, símbolo de la Santísima Trinidad que defendió.

Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol

1 de mayo. San José obrero

En 1955 Pío XII hizo algo que tiene una gran tradición en la Iglesia, superponer su sentido cristiano a la popularidad de las fiestas paganizantes: la jornada internacional del proletariado (en recuerdo de los llamados «mártires de Chicago» de 1886) pasaba a ser también el día de San José obrero, artesano o trabajador. Históricamente hablando, la iniciativa no tuvo éxito y desde entonces no es más que una celebración en familia que no ha cristianizado la fecha, provocando más bien reacciones hostiles e injuriosas. El carpintero de Nazaret, sin comerlo ni beberlo, se ha visto acusado de esquirol.

Ya San Pablo decía a los gálatas que «si buscase agradar a los hombres no sería siervo de Cristo«. La visión sobrenatural no suele ser del gusto de casi nadie, se prefieren cosas más tangibles, como la explotación del hombre por el hombre o la lucha de clases, cuando no ambas a la vez, y el modelo de José, como se dice publicitariamente, no vende.

El primero de mayo unos se lanzan a la calle agitando banderas, otros se acuerdan de San José; hay quien aspira a transformar socialmente el mundo, la Iglesia también, pero sin olvidar que tiene una exigencia mayor en cuanto a la felicidad y que aspira a transformar las almas.

Fuente. La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol.