14 de junio (San Eliseo (siglo IX a. de C.)

Tremenda figura del Antiguo Testamento, un labrador del que se nos dice que era hijo de un tal Safat y que estaba arando con doce yuntas cuando pasó junto a él el profeta Elías y le echó su manto por encima, transmitiéndole así sus poderes sobrenaturales. Tras despedirse de los suyos, Eliseo ofrece un par de bueyes en sacrificio y sigue al maestro, a quien, antes de ver cómo era arrebatado al cielo en un carro de fuego, pide la confirmación de su espíritu de profecía.

El segundo libro de los Reyes dedica diversos capítulos a este hombre fuerte y singular que lucha enérgicamente contra la idolatría y va sembrando su camino de portentosos signos del poder de Dios; multiplica panes y también el aceite de unas tinajas, sana a un monarca leproso, incluso resucita a un niño. Eliseo es como una vaga prehistoria anunciadora de Cristo, anuncia lo sublime desde un mundo todavía lleno de hosquedad e imperfección. De hecho, sus milagros, impresionantes y con el sello de la intervención divina, no tienen aún el toque inconfundible de delicada humanidad, de Dios hecho carne y sentimiento, que tienen los milagros de Jesús.

El gesto de Elías recubriendo a San Eliseo con su manto significa que lo oculta a los hombres para meterle en un ámbito sobrenatural que el labrador acepta dócilmente, atendiendo la llamada brusca y definitiva de Dios por la que lo deja todo.

Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol.

Santa Digna, San Félix y San Anastasio

Al día siguiente del martirio de San Fándilo, quien los había animado a morir por Cristo, fueron degollados el 14 de junio del año 853 en Córdoba Digna, Félix y Anastasio. Tras su degollamiento fueron quemados sus cuerpos y arrojados al río Guadalquivir

La primera, natural de Córdoba, era una religiosa contemplativa en el cenobio femenino, atendido por el monasterio tabanense.

San Félix, nacido en Alcalá de Henares, formado en la vida monástica de Asturias y destinado después al monasterio tabanense en Córdoba.

San Anastasio, cordobés de nacimiento, que había comenzado sus estudios en las aulas de la iglesia de San Acislo, donde fue ordenado diácono, para terminarlos en el monasterio tabanense, donde abrazó la vida religiosa y fue ordenado sacerdote.  

Los Santos, una noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

San Quinciano

Obispo de Rhodez en Francia, rige su diócesis en los tiempos difíciles de la invasión de los bárbaros. Después de haber sido expulsado de su sede a las montañas de Alvernia, pudo regresar a su sede episcopal, una vez consolidada la dominación goda. Y allí permanece santamente hasta su muerte el año 527, reafirmando las sanas costumbres y la disciplina eclesiástica, tan perturbadas como consecuencia de aquellas convulsiones políticas y sociales.

Los Santos, una noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

 

 

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