17 de octubre. San Ignacio de Antioquía (…-107)

Muy famoso entre los primeros mártires, quizá sirio de origen, probablemente discípulo de los apóstoles, y el cristiano de mayor reputación en tierras de oriente tras la muerte de San Juan. Ignacio fue llamado como obispo a la sede Antioquía, que había presidido el propio San Pedro.

La gloria de San Ignacio está en el hecho bien documentado de su largo viaje hasta la muerte, después de su condena., desde Antioquía hasta Roma, pasando por las costas de Asia Menor y Grecia, con una parada en Esmirna. Su destino era morir en el circo romano para celebrar los triunfos del emperador Trajano en la Dacia, y en el curso de la navegación escribe cartas que son uno de los testimonios más impresionantes de la fe ante el martirio que nos ha legado la Iglesia primitiva; en especial la que dirige a los fieles de Roma, pidiéndoles que no intercedan por él a fin de que «nada me impida ahora alcanzar la herencia que me está reservada».

«Soy el trigo de Dios que ha de ser molido por los dientes de las fieras para llegar a ser pan limpio de Cristo«. Custodiado por feroces guardias, «los diez leopardos», como él dice, San Ignacio, sin alardes ni jactancia ni gestos estoicos, ve la vida y la muerte como cosas entregadas, que casi no le pertenecen.

Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol.

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