El primero de los llamados, un pescador al que atrae la palabra de Juan el Bautista y que no tarda en seguir a Jesús, llevando hasta Él a su hermano Pedro. Andrés, en griego, el Hombre, tiene el arrebato incontenible de los apóstoles; cuando ha conocido a Cristo, hace que su hermano le conozca también, sin pérdida de tiempo, le arrastra hacia el Maestro, dando así lugar a que se produzca el anuncio fundacional de la Iglesia.
Es el modelo de la evangelización: no querer nada para uno mismo, sino llevar a otros a Jesús sin saber lo que hará con ellos, sólo por ansias de mediar activamente entre los demás y Dios. Aunque fue el primer discípulo, no será el primer Papa. No sabemos cuáles fueron sus caminos tras la dispersión de los discípulos después de Pentecostés, tal vez Asia Menor, Grecia, la Escitia aún salvaje, pero la tradición asegura que fue el primer obispo de Constantinopla.
Viajes, peripecias, predicaciones, extender la luz por lugares desconocidos y paganos, hasta que San Andrés muere mártir en una cruz aspada que tiene forma de equis, letra que alude a la inicial griega del nombre de Cristo, signo para la posteridad de los creyentes y que aparece en los emblemas de Escocia, de donde es patrón, como lo es también de Grecia y Rusia.
Fuente. La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol.
