29-N: El sentido del voto

Deja, lector, que te cuente algo de Historia. Sí, de una parte de la Historia. No un relato, una narrativa, un cuento de esos con los que los «cuentacuentos» suelen apelar a las emociones de los ingenuos, sin tener en cuenta los argumentos racionales, a fin de llevárselos al huerto.

En octubre de 1946, Ernst Benda, estudiante de Derecho en la Universidad Humboldt de Berlín Este y presidente de la Asociación de Estudiantes del Partido Cristiano Demócrata, manifestaba: “Después de la experiencia que habíamos tenido con el régimen nazi, era necesario participar activamente en política y aportar tus convicciones religiosas a la política para intentar crear política en base a tus creencias”.

En ese momento, la Unión Cristiano Demócrata (CDU) estaba dividida entre una facción fuertemente prooccidental y antisoviética, dirigida por Konrad Adenauer en el Oeste, y otro grupo liderado por Jakob Kaiser en el Este, cuyos miembros creían que todavía era posible alcanzar un acuerdo entre el Este y el Oeste y evitar así la división permanente de Alemania.

En su Universidad, el joven Benda dijo en un mitin: “No es importante a qué partido se vota, es más importante a qué partido no se vota”.

Todo el mundo entendió lo que quiso decir con ello. Se estaba a favor o en contra de los comunistas. Si estabas en contra, daba igual que fueras liberal, democristiano, socialdemócrata o cualquier otra cosa.

2 comentarios en “29-N: El sentido del voto”

  1. Jaime

    Excelente comentario en los tiempos que corren.
    Lo importante es tener claro a quién NO votar y olvidarse de los aspectos que nos separan, para centrarse en los puntos en común.

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