Primera. La izquierda marxista se manifiesta en la calle a favor de los efectos de una ley franquista protectores de una inquilina que ha incumplido una ley socialista y ha desobedecido una sentencia judicial. ¿Nostálgicos de Franco?
Segunda. Un ministro comunista del Gobierno actual se erige en defensor de la inquilina desahuciada por la aplicación de la ley socialista que promulgó un Gobierno anterior del que formaba parte su madre. ¿Cría cuervos y…?
Tercera. Todo Gobierno debe tener una sola voz, pero el actual tiene dos: Una grita: ¡quiero conservar la galleta!; otra: ¡quiero comérmela!. El resultado son dos Decretos. Uno recoge las tesis marxistas, el otro, las burguesas. ¿O a rolex o a setas?
Cuarta: El problema de la vivienda en España es la escasez de la oferta y la abundante demanda. El Gobierno adopta medidas para restringir aún más la oferta. ¿Quieres sopa?
Quinta. Las protestas de la izquierda marxista se dirigen contra los propietarios de viviendas y su derecho de propiedad. Políticos y personajes de la sociedad que apoyan esas protestas son propietarios de varias viviendas. ¿Película de Almodóvar o de Hitchcock? ¿De suspenso o de suspense?
Sexta. La izquierda marxista acampada en la madrileña Puerta del Sol por el desahucio de una inquilina no dio ni un solo paso contra los miles y miles de desahucios ocurridos en España desde 2018, ni siquiera contra el desahucio que llevó al suicidio a una desahuciada de Granollers. ¿La mano que mece la cuna o El acorazado Potemkin?
Séptima. El alcalde de Madrid, perteneciente a un partido de derechas que presume de defender la legalidad, el orden y, por tanto, la propiedad privada, media entre propietario e inquilina para convertir en papel mojado una ley y una sentencia judicial, arrumbando como valor caduco el derecho de propiedad. De chiste. Hace cero grados. Ni frío ni calor.
Hasta aquí hemos llegado. El caserón patrio puesto patas arriba. Una casa de locos, que diría don Miguel de Unamuno. Viendo a Mari Carmen regresar a su vivienda en alquiler, se percibe un suspiro de alivio. Pero bien pudiera ser un jadeo. O quizá un estertor. El derecho de propiedad se está muriendo.
