29 de enero. San Gildas (500-570)

Es el santo de la Bretaña, Gales e Irlanda. Apodado el Sabio, Gildas nació en el oeste de Inglaterra, se formó en el sur de Gales, llevó una vida eremítica y visitó Irlanda, en donde influiría en el desarrollo de la Iglesia irlandesa, cuando aquellas tierras eran el último reducto de la cultura celta.

De Gildas se decía que navegaba sentado en una capa. Sea como fuere, pasó al continente, y en la costa noroeste de Francia (península armoricana), fundó la abadía de Rhuys, en la isla de Houat, cuyo puerto lleva el nombre del santo. Tras nuevos viajes, y previendo que se acercaba su muerte, se hizo embarcar en una nave sin vela y llegó a Rhuys donde murió y fue enterrado.

Es el autor de la obra más antigua que se conoce sobre la historia de Inglaterra, Acerca de la ruina y conquista de Bretaña, que abarca desde la conquista romana hasta su tiempo. Más que un libro histórico, es un discurso moral con la finalidad de adoctrinar. Fue un monje grave y poético que navegó, con o sin vela, pero a merced de Dios.

Fuente. La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol.

San Pedro Nolasco

Desde Barcelona peregrina a Montserrat y posteriormente consagra su vida a la redención de prisioneros y esclavos. Su experiencia militar y su ideal religioso y de redención encuentran un cauce pleno en su Orden de Nuestra Señora de la Merced; de signo mariano, regla agustiniana y eficaz iniciativa de San Raimundo de Peñafort y del rey Jaime I de Aragón.

Un espíritu nuevo para militares armados y clérigos de paz; con sus cofradías populares de la redención, mediante limosna. Y una gran obra que al crearse la Orden de Montesa, dejará en 1318 su estilo inicial preponderante, de Orden de Caballería; para constituirse en una Orden de orientación redentora y misionera. Con grandes méritos en la España de la Reconquista, y en el Nuevo Mundo descubierto por las tres carabelas de la Rábida.

San Pedro Nolasco, caballero seglar, Primer Maestro General de la Orden, deja en 1249 su cargo, y dedica casi un decenio de su edad gastada a la espera en oración del reposo eterno, sin cautiverios.

San Valerio

Obispo en Tréveris, continúa la primera implantación del cristianismo en la gran metrópoli de Roma dentro de Germania.

Con el mismo nombre, sigue en el Santoral el prudente y anciano obispo de Zaragoza, San Valerio, el tartamudo. Desterrado por Daciano a raíz del martirio de San Vicente, es celebrado también como San Valero, desde Aragón a Anet y el Franco Condado.

Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

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