De Londum, en el Poitou francés, y de familia acaudalada, tras repartir sus bienes entre los pobres y vestirse con las ropas de unos de sus antiguos criados, peregrinó a Roma y se hace religioso benedictino en la abadía de Chaisse-Dieu, en la Auvernia, fundada por el beato Roberto, de la que será abad.
A petición de la reina Constanza, de origen borgoñón y esposa de Alfonso VI de Castilla, San Lesmes es destinado a Burgos, para sustituir la liturgia mozárabe por la romana. En la capital castellana, San Lesmes funda el monasterio benedictino de San Juan Evangelista; con su hospedería adjunta para cuidar enfermos y atender a los peregrinos del Camino de Santiago. El despliegue de caridad al servicio de todos y especialmente de los enfermos, hasta su muerte, le mereció ser considerado por Burgos como su Santo Patrono
Hoy Lesmes es tan burgalés como su coetáneo, el Cid. Este francés se identificó tanto con Castilla y España que las hizo más universales. Y hasta su verdadero nombre, Adelelmo o Adelelme o, más francés aún, Aleaume, se fue transformando en boca de los burgaleses para hacerse pronunciable y convertirse en un signo de su total entrega al Señor.
Un siglo después se hace célebre en Burgos otro San Lesmes, compañero de retiro en la sierra de la Demanda, de San Julián, el futuro obispo de Cuenca y antiguo profesor de Teología en el Estudio General de Palencia. Con motivo de una gran hambruna, este segundo San Lesmes destaca por sus esfuerzos en remediarla, procurando provisiones para los pobres.
Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol y Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.
San Barsen
Obispo, desterrado una y otra vez, desde el año 376 al 378 por el emperador arriano Valente. Alcanza gran prestigio en Edessa, de Siria, por su santidad y por sus desvelos y curaciones entre los enfermos.
Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.
