Archivo por meses: diciembre 2019

Números

El mes de diciembre es pródigo en números. Se ajustan cifras y cierran balances. Por Navidad, los días adquieren condición de nombres/números propios: ¿Dónde cenas el 24? ¿Con quién celebras el 25? ¿Qué plan tienes para el 31? Súmense los guarismos del sorteo de lotería navideño, en el que, además, confluyen hasta los dígitos tintados políticamente por esas habituales manías con que suelen tentar a la suerte algunos jugadores: el 155, el 1978, el 1714…

Ciertos métodos políticos presentan abundancia de falsos números y palabras falsas. Una democracia sin fundamento moral torna en demagogia que es el umbral del totalitarismo. Arthur Koestler en El cero y el infinito desgrana dos modos de hacer política: uno, en el que el individuo es simplemente un cero frente a una cantidad infinita, representada por un fin colectivo que justifica todos los medios y exige que el individuo se sacrifique por la colectividad. El otro, más humanista, declara que el individuo es sagrado y posee un destino libre y personal. Koestler sostiene que las reglas de la aritmética no pueden ser aplicadas a los hombres. A la concepción deshumanizadora que reduce la persona a un número y dentro de los números al cero, se refiere Gheorghiu C. Virgil en La Hora 25 cuando pone en boca del oficial soviético que interroga a Koruga que la política procede según los métodos de las ciencias matemáticas y de la física, es decir, según los métodos de mayor exactitud. Nos hallamos en plena era de la ciencia exacta y de la matemática y no podemos retroceder por motivos de orden sentimental.

El peligro actual es el retorno de aquellas concepciones ideológicas totalitarias que establecieron de manera insidiosa y desviada, pero no por eso menos eficaz, sociedades plenamente colectivizadas en las que el hombre era un simple número, un dato ante jerarcas políticos y planificadores económicos que fijaban de antemano las maneras de sobrevivir y de morir. Pero otro riesgo para la humanidad podría radicar en el excesivo materialismo y el insistente hedonismo que la presente hegemonía tecnológica está inyectando en nuestra civilización. Porque también resulta inhumano anular al hombre desmontándolo en piezas y considerándolo como fracción de una categoría. Dejándolo anestesiado y sin sentido. Vienen días para vivirlos atentamente con los cinco sentidos y ser plenamente responsable. En Navidad nadie puede desentenderse del prójimo. Nadie puede comportarse egoístamente preocupándose por sí mismo y procurándose su propio bienestar y su satisfacción personal. Hay que gozar viviendo el sentido de la Navidad, recordando el hecho histórico del nacimiento en Belén del Salvador y celebrando el símbolo de la renovación que Jesucristo trae a la tierra con un mensaje: Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.

La transformación del mundo siempre se logra con una bienhechora cooperación de los hombres, con un sentido y entrañable humanismo integral. El matemático Kronecker solía decir que los números enteros son obra de Dios, el resto es obra de los hombres. Feliz Navidad.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 17 de diciembre de 2017. https://www.elimparcial.es/noticia/184773/nmeros.html

¿Un partido de católicos?

Andan los católicos españoles extraviados al no encontrar representantes políticos idóneos. Ni en la izquierda ni en la derecha hay candidatos que sintonicen con sus aspiraciones o satisfagan sus necesidades electorales. Una porción importante estiman que es el momento de crear un partido de católicos y para católicos.

Existe un modo cristiano de hacer política. Y puede ponerse en práctica desde abajo, en las organizaciones políticas, en los partidos. Luego, si se llega, en el poder, en el gobierno. Pero antes de eso, antes de contar con candidatos católicos entre las fuerzas políticas, antes, incluso, de alcanzar el poder con políticos católicos, es imprescindible trabajar en el ámbito público no político. Es prioritaria la acción social, librando la batalla en el espacio cultural, educativo y de los medios de comunicación. ¿De qué sirve ocupar la tribuna del Parlamento, si no hay presencia en el libro, la cátedra o el micrófono? ¿Para qué tener políticos católicos en plenos o en comisiones de instituciones gubernamentales si no están formados para la acción pública o social?

El católico debe estar presente de forma ejemplar en la vida pública; si renuncia a ello, malogra el triunfo de sus ideas y, además, deja de actuar como auténtico católico. Su ámbito idóneo de acción es la calle, la plaza. No la sacristía. Lo público es el hábitat natural del católico; el lugar en el que como hombre y ciudadano se siente evangélicamente realizado. El objetivo no es tanto la creación de un partido católico, como que haya católicos bien formados en el mundo de la enseñanza, la prensa y la cultura. Coherentes y valientes. Bien cohesionados y mejor organizados. Logrando esto, habrá católicos con influencia en los partidos políticos. Sus voces se oirán y serán atendidas. Aún no se conoce el modo de empezar una casa por el tejado.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario La Razón el 22 de noviembre de 2009. Posteriormente, el diario digital Religión en Libertad se hizo eco del mismo en su web. https://www.religionenlibertad.com/opinion/5593/un-partido-de-catolicos.html

Desgobernados y enfrentados

Uno de los tertulianos que opinaban en la noche electoral sobre los resultados manifestaba que no se puede ignorar al 42% de catalanes independentistas; en cambio, proponía un cordón sanitario contra los 3 millones y medio de españoles que han votado a VOX. Es una muestra más del doble rasero con que sectarios periodistas y pseudointelectuales con irrefrenable tendencia hacia la izquierda maltratan a un Partido político que se declara constitucionalista y monárquico.

Como semejante ejemplo, ha habido muchos más en los últimos días. Si los insultos dirigidos a Inés Arrimadas cuando ejercía su derecho al voto en Cataluña se hubieran proferido contra un candidato de izquierdas, los autores habrían sido tachados de fascistas. Si la agresión sufrida por una militante de VOX se hubiera dirigido contra un seguidor izquierdista, se habría declarado una alerta antifascista en todo el país. Como alerta fue el título escogido en su editorial por un diario de tirada nacional para propalar el miedo, y quizás el odio, contra una extrema derecha representada por el partido de Abascal.

Esa táctica del miedo ya se denunció por aquél maestro de liberales que fue Jean François Revel. Durante la Guerra fría, la URSS gastó grandes cantidades de tiempo y recursos en airear el miedo de que el fascismo volvería a Europa. Al mismo tiempo, los soviéticos se erigían en zorros que guardaban el gallinero. La izquierda española es experta en infundir miedo ante un enemigo ficticio o inventado como es la ultraderecha. Esa ha sido la campaña de Sánchez y de Iglesias. También, de medios de comunicación a su servicio. La ideología izquierdista jamás ha sabido, jamás ha querido contener esa radical inclinación a emplear procedimientos más expeditivos que democráticos. Revel avisó, además, del sinfín de rémoras de que adolece la izquierda: su sectarismo, su incapacidad para el juego limpio, su hipocresía demagógica, ese océano de paradojas, incoherencias y contradicciones en que se sumerge, evidenciando su devoción a la mentira y la manipulación elevadas éstas a sistema de gobierno, de conducta y de victoria.

Estas elecciones eran decisivas. Como lo fueron las celebradas en Italia en 1948. Cuando el comunismo avanzaba rampante hacia el centro de Europa, Italia paró los pies a los comunistas otorgando una apabullante victoria electoral a la democracia cristiana. Ante aquél aluvión de votos, Piccioni, Secretario general del Partido Demócrata Cristiano dijo: Queríamos que lloviese pero no que granizase. No ha sido así en España, y aunque comunistas y socialistas han descendido en escaños, la derecha no suma y en el horizonte persiste la silueta del gobierno Frankenstein contrahecho por un socialismo desleal con el régimen del 78, y el comunismo y la antipatria de siempre. Además de Tezanos, la gran perdedora en estas elecciones ha sido la sociedad española, que enfrentada camina directa y velozmente hacia una triple crisis: económica, de identidad nacional y moral. Y sin apenas líderes capaces de variar el fatídico rumbo.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 11 de noviembre de 2019.https://www.elimparcial.es/noticia/206835/opinion/desgobernados-y-enfrentados.html

Fuente gráfica: Diario El País