9 de enero. San Eulogio de Córdoba (…-859)

Considerado el gran Doctor de la Iglesia mozárabe, o sea, cristiana en medio de un Al Andalus musulmán, que consiente otra fe a cambio de pagar tributos, Eulogio era de familia noble cordobesa muy arraigada en la comunidad cristiana de la ciudad. Se ordena eclesiástico entregándose a la oración y al estudio. Lee ávidamente escritos de sabios, católicos y no católicos: san Agustín, Horacio, Virgilio y Juvenal.

Llegan tiempos de persecución. ¿Hay alternativa al martirio? Vacilación e incertidumbre agravadas por la confusión que provoca un arzobispo, Recafredo, vendido al Califato. Riesgo de cisma en la comunidad, unos resultan mártires, otros se adaptan y acomodan. Eulogio decide abandonar Córdoba. Llega a Navarra y allí descubre una cristiandad sólida en creencia y sabrosa en cultura. Reforzada su fe, regresa a su ciudad portando bajo el brazo libros y manuscritos recogidos en monasterios navarros y que son desconocidos en Al Andalus.

Poco después de su regreso, al finalizar el reinado de Abderramán II, sobreviene en Córdoba un decenio de mártires. En su defensa escribe San Eulogio el Memorial de los Mártires; y es encarcelado con el obispo de Córdoba, y otros muchos, dedicándose a enseñar poesía. Al salir de prisión prosigue su apostolado con igual decisión. En el año 858 es nombrado arzobispo de Toledo, pero no llegará a su sede. A comienzos del año 859 es decapitado coronando su vida con el martirio. Su firme determinación en Cristo le condujo, primero, a prisión, y más tarde al martirio. Su esplendor continúa perenne: Los católicos no se entierran, se siembran.

Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol y Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

San Julián

Protagoniza en Antioquía la fidelidad a Cristo de los seglares de aquella comunidad durante la persecución de Diocleciano y Maximiano desde el año 286 al 305. Con él padece también martirio la familia de Santa Marcionila, que muere con la misma firmeza que su hijo Celso, todavía un muchacho. Igualmente San Anastasio, bautizado por San Julián. Con todos ellos y los demás mártires seglares, muere el sacerdote San Antonio de Antioquía.

A la persecución sobrevive Santa Basilisa, la esposa de San Julián, que será recordada en Antioquía por su ejemplaridad como la viuda fiel del gran mártir.

Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

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