Noble anglosajón en la corte del rey Oswy. Pasada la veintena, renuncia al mundo y se hace benedictino, lo que le lleva a cambiar su nombre de Biscop por el de Benito. Se instala en Lerins, cerca de Cannes. El Papa lo llama, pero no para quedarse en Roma, sino para que regrese a Gran Bretaña y consolide la obra evangelizadora de San Agustín.
Benito es uno de los santos civilizadores de Inglaterra. Apasionado por los libros, el arte, la cultura, enseña a sus compatriotas el canto litúrgico gregoriano. En el condado de Durham funda los monasterios de Wearmouth y Jarrow. Importa del continente libros y objetos que contribuyen al esplendor del culto y al saber de los monjes.
Fue un monje viajero. Hasta cinco veces viajó a Roma. Los tres últimos años de su vida padeció, paciente y ejemplarmente, una cruel enfermedad que le postró en cama. Los ingleses aún recuerdan su obra, continuada por su gran discípulo, San Beda (27 de mayo), que nació en Wearmouth y murió en Jarrow.
La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol.
San Nazario
Nacido al pie de los Pirineos orientales, es recordado, en la cabecera del río Cinca y en Huesca, como el discípulo fiel y el sucesor de San Victoriano de Asán, gran impulsor del ascetismo en la España gótica de Teudis y Atanagildo.
El 12 de enero del año 570, ya en tiempo de Liuva I, muere San Nazario, un decenio después de su maestro.
San Arcadio
Patrono de Osuna, San Arcadio llena, con el eco de su milicia cristiana y de su martirio, las tierras de ambos lados de las columnas de Hércules, desde la Mauritania hasta la Bética.
Santa Tatiana
En el año 226, en el cuarto año del imperio de Severo Alejandro, Santa Tatiana culmina en Roma, al filo de la espada, un firme testimonio de mártir.
Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.
