Nacido cerca de Tarento, en la provincia italiana de Apulia, en donde empieza el tacón de la bota, Francisco, de la Compañía de Jesús, soñaba con ser otro Francisco Javier en Oriente. Pide con instancias continuas ser destinado a las misiones del Japón y de la India, pero en toda su vida apenas salió de su región natal, rebuscando en lo que solía llamarse basura, por callejas tortuosas, sucias, malolientes, en los barrios más pobres de ciudades como Nápoles; aquí hay burdeles y prestamistas, mendigos y ladrones, en medio de una nube de chiquillos desharrapados, que a muy corta edad conocen ya lo peor de la vida.
Entre estos desechos humanos deambula un hombre de sotana que a menudo es rechazado con insultos, mofas y cantazos, pero que como es tenaz y no se desalienta, casi siempre consigue que le dejen hablar, es decir, que le dejen predicar. Y ésta es su arma infalible, porque si consienten en escucharle ya todos son suyos. «Es un cordero cuando habla y un león cuando predica», se dice de él, y así recorre la ciudad de Nápoles, las comarcas vecinas y la región de la Campania, en el sur de Italia transformando los corazones más empedernidos. Al no caber en los templos las multitudes que acudían a sus misiones y ejercicios espirituales abiertos, tenía que predicar en las plazas y calles más amplias. Más de veinte mil personas acudían con frecuencia a su célebre «comunión mensual» que él predicaba como una expresión mínima y básica de vitalidad cristiana. Funda por todas partes sus Círculos Católicos de Obreros.
A este portentoso misionero jesuita sólo le interesan los casos que se juzgan perdidos: las prostitutas, los presos de larga condena, los galeotes, los prisioneros moros y turcos, los maleantes, los niños de la calle que están aprendiendo a serlo… Y su palabra es irresistible, porque San Francisco de Jerónimo hablaba de Dios con fuego a todos convencido de que el Espíritu Santo no desdeña a nadie, y que por ello, el no tenía que ser más exigente.
Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol y Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.
San Evelio
Mártir romano que a pesar de estar relacionado con la familia de Nerón, se atreve a profesar el cristianismo en presencia misma del emperador; por orden del cual es mandado decapitar.
Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.
