Archivo de la categoría: Hemeroteca

Hemeroteca

Piezas básicas de un puzle

La historia del papado lo es de entrega y generosidad, de martirio, sin clavos como decía Pío XII, y de santidad. Sin la historia del papado no se entiende la historia de la humanidad. Juan XXIII y Juan Pablo II son piezas básicas para componer el puzle de la pasada centuria. Tras las terribles experiencias de los totalitarismos, sus pontificados constituyen una gran obra pacificadora y educadora, especialmente, en el mundo europeo. Ambos desarrollaron una intensa labor en la defensa de los derechos del hombre, de la dignidad humana y de la justicia social.

Juan XXIII, intuitivo e inspirado, comprendió «el signo de los tiempos» y cambió el rumbo de la historia. De espíritu bondadoso y talante atrayente, no sólo para el católico –también para el hombre de buena voluntad–, convocó el Concilio Vaticano II, que abriría las puertas y ventanas de la Iglesia para salir a la búsqueda de una humanidad mejor. Hoy está desfasado hablar de aquel gran acontecimiento en clave de ruptura o de discontinuidad. Como dijo Benedicto XVI, sólo una «hermenéutica de la continuidad» nos lleva a una lectura justa y correcta del Concilio. Juan XXIII propuso toda una verdadera renovación eclesial y una profunda reconstrucción social. No es el Evangelio el que cambia, afirmaba Roncalli, somos nosotros, que comenzamos a comprender mejor.

Juan Pablo II, universal y mediático, se erigió en el Papa de la libertad del hombre, y por ende, de los pueblos, condicionado por su origen polaco. Rescató a la Iglesia de cierto marasmo y la puso a dialogar con los hombres de ciencia. Desarrolló una viva y penetrante actividad en el campo eclesial pero también en el cultural y social. En suma, muy cercano a los terrenos del hombre. Viajaba por y para el Evangelio. Popular entre la juventud y referente de toda una generación. Wojtyla nos advirtió de que no tuviéramos miedo si abríamos las puertas a Cristo, a quien nadie tiene derecho a expulsar de la Historia. En sus últimos días, Juan Pablo II nos enseñó su más imponente legado: que la debilidad del cuerpo puede ser compatible con la fortaleza del alma. Vivió libre y murió digno.

Como sucesores de Pedro, Juan XXIII y Juan Pablo II siempre anunciaron el mismo mensaje: que la religión de Cristo es una religión a favor del hombre y por ello es la religión del amor.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario La Razón el 27 de abril de 2014. https://www.larazon.es/religion/piezas-basicas-de-un-puzle-GI6208811/

 

El apagón del 14 de abril

La II República es a la democracia lo que la silla eléctrica a la electricidad. No llegó por sufragio universal. Las elecciones del 12 de abril fueron municipales y 22.150 concejales monárquicos triunfaron sobre 5.775 republicanos. Pero como un cortocircuito en el sistema, se proclamó la II República. Comenzó como progreso, pronto mudó a retraso y sucumbió en tragedia por sectarismo y demagogia. El no es esto, no es esto, de Ortega, Marañón o Pérez de Ayala, demuestra que el amor de aquél régimen a la libertad fue una simple y verbal declaración. De la alegría soleada del 14 de abril se pasó a los negros nubarrones de un republicanismo radical, antirreligioso y netamente masónico desembocando en oscuridad frentepopulista, sometida a la estricta obediencia soviética.

El Frente Popular hundió a la República en un reguero criminal de elecciones amañadas y eliminación de adversarios, como José Calvo Sotelo, crimen de Estado igual al cometido por el fascismo italiano con Matteotti. La táctica de los Frentes Populares, creada por el stalinista Dimitrof, fue la favorita del partido comunista que siempre se comportó en los sistemas democráticos de la época como un submarino en inmersión del cual solo se ve el periscopio. Durante la República actuó como caballo de Troya atacando con total desfachatez a la democracia desde dentro y avanzando hacia el poder en alianza con unos socios, aniquilados implacablemente (Andres Nin, del POUM), cuando estorbaban en el camino hacia la victoria final.

También fue grande el desacierto político de hombres como Niceto Alcalá-Zamora, y grande su responsabilidad en la guerra civil. Por su conducta personalista y estrecha, cerrando el camino a las fuerzas triunfantes en las elecciones de 1933, el que fuera presidente de la República entregó ésta al marxismo. Fue una víctima más del régimen que deliberadamente ayudó a implantar y que acabó por eliminarle. Alcalá-Zamora, católico y republicano, burgués y “de orden” fue el figurón que tremolaron los republicanos para aplacar el temor de los conservadores. En 1945 publicó un libro, Régimen político y convivencia en España. Lo que debe ser y lo que no debe ser, en el que demuestra cómo la misma República violó su propia legalidad aunque descuide señalar que él consintió en ello. Se refería a la revuelta de Asturias de octubre de 1934, brutal golpe de Estado de la izquierda marxista contra la legalidad republicana. Esta fue defendida únicamente por la derecha combatiendo y encarcelando a los golpistas, puestos en la calle más tarde por el gobierno del Frente Popular mediante una parodia de amnistía.  

Algunos se empeñan hoy en presentar aquél fatídico régimen como un idílico hábitat de libertad y justicia, olvidando que el marxismo jamás soporta la democracia sino en cuanto sirve a sus fines. Y si se ve contrariado, rompe el juego parlamentario y quiebra la convivencia democrática tratando de imponerse por la fuerza. Los grandes remedios contra el marxismo son siempre la democracia, la libertad y el bienestar, que nunca vieron la luz durante el apagón republicano.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 15 de abril de 2018. https://www.elimparcial.es/noticia/188721/opinion/el-apagon-del-14-de-abril.html

Fuente gráfica: Diario ABC

Crispación y deconstrucción

Para el Gobierno de la coalición quienes protestan en las calles de España contra Sánchez crispan y contagian. Pero ese mismo Gobierno ve con buenos ojos las protestas callejeras contra Trump. “O nosotros en el poder o el desorden en las calles” fue y es consigna comunista. Largo Caballero, el Lenin español, vociferaba: “si no ganamos el poder en las urnas, lo haremos en la calle”. Y creyendo el ladrón que todos son de su condición, el aprendiz de Lenin tacha de golpistas a los golfistas de Núñez de Balboa.

Machaconamente la coalición repite que el Estado de alarma salva vidas. Pero hay partidos políticos que para salvar vidas prorrogando el Estado de alarma exigen concesiones de lo más variopinto: derogar una reforma laboral, gestionar los fondos para la renta mínima, lograr mayor nivel de autonomía, reanudar la mesa del separatismo…¿Qué tendrán que ver tales mercancías de contrabando con la salvación de vidas? Más que salvar vidas, algunos comercian con vidas para ir a lo suyo.

Pero el Estado de alarma además de salvar vidas, también las resucita. Y en cantidades industriales. Quien fuera director de El Faro de Ceuta cuenta que en la sección Ecos de Sociedad del diario, se publicó una nota necrológica de un conocido comerciante de la ciudad. Pero resultó que el hombre no había fallecido. Cierto es que estuvo varios días en coma y que alguien de la familia había dicho al redactor del periódico: “De esta noche no pasa”. Pero pasó. Y un buen día se presentó en el despacho del director: “Vengo, le dijo, a darle las gracias por los elogios que me dedicaron en la nota necrológica. Pero ya ve usted que estoy vivo. Y, claro, tienen ustedes que rectificar”. El director llamó al redactor que había escrito la noticia: “Este señor es don Fulano; como ve, no está muerto”. “No, no lo está”, respondió el redactor. “Pues tienen que rectificar”, pidió el “resucitado”, el cual ante la propuesta del redactor de incluir su nombre en la sección de nacimientos, se puso hecho un basilisco. Y el redactor concluyó: “de todas formas antes o después, usted se morirá. Reconozca que lo que hemos hecho ha sido anticipar la noticia”. Sánchez se anticipa siempre hacia atrás.

Al igual que la reconstrucción de Rusia tras la revolución bolchevique fue posible (es un decir), a base de comunismo y de la electrificación del país, Sánchez cree ciegamente que la deconstrucción de España será viable también gracias al comunismo de su vicepresidente y al enchufe de sus amiguetes. Vinieron a regenerar y a ser transparentes pero día a día se embarran en el revanchismo y la mentira y pintan de negro el futuro. Su reconstrucción consiste en que la gente no prospere por sí misma, sino con la ayuda del Estado.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 7 de junio de 2020. https://www.elimparcial.es/noticia/213855/opinion/crispacion-y-deconstruccion.html

Madre y Señora Nuestra

Sucede en El cautivo, novela corta incrustada en la gran novela universal que es El Quijote: Zoraida, hermosa mora que con el ardiente deseo de hacerse cristiana abandona familia y hogar en Argel y desembarca en España para vivir una nueva fe, es presentada por su acompañante a los demás personajes de la narración por su nombre. Pero ella niega con la cabeza y grita: ¡María! ¡María! ¡Zoraida no! revelando así su devoción por Lela Marien, en lengua morisca, Nuestra Señora la Virgen María.

Entre sus vecinos de Nazaret, Jesús fue conocido como el “hijo de María”, la esposa de José, cumplidores ambos de la voluntad de Dios. Con salero jerezano, Pemán sostenía que el Arcángel San Gabriel es el primer cuerpo diplomático de la Historia. Desde el Anuncio, María siempre supo que su hijo concebido por obra del Espíritu Santo era el Mesías y Salvador. El nacimiento en un pesebre en Belén, la presentación en el templo en Jerusalén…María «guarda todas estas cosas en su corazón» (Lucas 2,51). Será en Caná, en unas bodas en las que escasea el vino, en donde la Madre revele la gloria de Jesús: “Haced lo que él os diga”. Y en aquél viernes de dolores, era María la Madre del crucificado y estaba junto a la CruzStabat iuxta crucem. Era y estaba. Era mujer con todos sus atributos: belleza, amor, ternura, maternidad, dignidad…Y estaba como madre donde debía estar. Madre y Señora del consuelo, esperanza y salvación.

Dice Vittorio Mesori que la cristología sin mariología termina en herejía. En el mundo frenético y en los tiempos azarosos en que vivimos, en donde unos van al psicoanalista y otros a la bola de cristal, es necesario vivir intensa y profundamente con espíritu sobrenatural la celebración de una solemnidad como la de la Inmaculada Concepción. Pensar que los dogmas de siglos anteriores no sirven en el presente es como sostener que una filosofía es cierta los lunes, pero no los martes, decía Chesterton. El estremecimiento ante lo santo es la vibración más humana que existe en el corazón del hombre, afirmaba Goethe. ¿Cuántas divisiones tiene el Papa? preguntó Stalin. El Santo Rosario, el arma más poderosa de los católicos y compendio de todo el Evangelio.

La efigie de María con el Niño en los brazos, que bendice en un gesto de serena majestad, hace más humano y divino al hombre. En Vidas Romanas, escribe Rubio Plo que una religión con un niño en brazos de su madre tiene que ser necesariamente una religión para el hombre. España es mariana (Tierra de María, la llamó el santo polaco). En Europa ondea una bandera azul con origen mariano. El continente americano es el continente de Nuestra Señora. María Virgen ha sido el instrumento para la renovación del mundo, la mediadora universal, puesto que nos dio al Salvador. Y nosotros, los creyentes, debemos lanzar resplandores que iluminen este mundo sombrío proponiendo a entendimientos y a corazones el cultivo de lo que constituye la dimensión más profunda del hombre: el sentido de lo trascendental, el culto a Dios.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 8 de diciembre de 2019. https://www.elimparcial.es/noticia/207735/opinion/madre-y-senora-nuestra.html

La fiesta siempre a flote

El pasado mes de julio la Universidad Internacional Menéndez Pelayo celebró en Valencia un curso sobre tauromaquia. Participaron en el prestigioso foro personalidades relevantes que abordaron el toreo desde múltiples perspectivas: el periodismo, la literatura, la filosofía, el derecho,… Uno de los ponentes fue el Catedrático de Filosofía de la Universidad de París, Francis Wolff, que dejó dicha una frase recogida posteriormente por la prensa como un llamativo titular: «Sin un toro sometido es imposible el arte». Luego el toreo es un arte siempre y cuando el diestro someta al astado. La lidia del toro es una lucha a vida o muerte para ambos contendientes. Pero no es una lucha anárquica sino regulada hasta el más insignificante detalle.

Cuando el velaíno Juan de Dios Berraco, alias El Corchito, leyó la noticia que el corresponsal del diario El Mundo había titulado con las palabras de Wolff, un escalofrío le recorrió el cuerpo. Inmediatamente le vino a la cabeza la frase que más de cincuenta años atrás había escuchado de boca del gran Antoñete. Impactado por lo que decía el rotativo, salió a la terraza del bar Oeste y se sentó  a la sombra, pues la mañana de julio, aunque fresquita, ya anunciaba un día de calor próximo a los cuarenta grados. Pidió a Loren un café solo con hielo, activó su memoria y comenzó a recordar aquella inolvidable madrugada del 11 de septiembre de 1962 en que se la pasó en vela a causa de Antonio Chenel, Antoñete.

Aquél año, el alcalde de Velada, Primitivo Gómez Galán, conocido como Pivo, animado por el Secretario del Ayuntamiento, Crescenciano Díaz González, gran aficionado y sabio del toreo, organizó a beneficio de los pobres de la localidad un «grandioso festival taurino» con motivo de la festividad de la Patrona del pueblo toledano, la Virgen Nuestra Señora de Gracia. El cartel del día 10 de septiembre lo componían el valiente y aplaudido matador de toros, Antonio Chenel, Antoñete y el novillero Ricardo Corrochano. El día 11 correspondía el protagonismo al fino y elegante Luis Alfonso Garcés y a Fernando Berguice. En ambas corridas los astados, bravísimos novillos, pertenecían a la acreditada ganadería de D. Julio Buendía. Los diestros se vieron acompañados por los banderilleros Manolo Román, Manolo Yuste, José González, (Carnicerito), Francisco Escobar y Miguel Fernández, (Miguelillo). El Sobresaliente de Espada fue José Luis Sánchez.

Todo, absolutamente todo, lo recordaba «Juande El Corchito». Con más de tres cuartos de horas de antelación, se plantó en la plaza para asistir a la primera de las corridas y se deleitó con el toreo de Antoñete, que apuntó más que buenas maneras. Lo que Corchito no podía imaginar es que pasadas unas horas tras la lidia, debería ser el chofer del diestro desde Velada a Madrid a causa de una avería gorda en el automóvil de la cuadrilla de Antoñete. A Corchito no le importó privarse del gran baile en la plaza Mayor a pesar de que ya había acordado verse con Carmen «La navalqueña» en los primeros compases que tocara la Banda de Música. ¡Qué se apañe con el Teodorico! pensó varias veces Corchito cuando de madrugada atravesaba la no muy silenciosa Talavera de la Reina enfilando por la carretera general rumbo a la capital de España y llevando a tan apreciado pasajero. Sería a la altura de Maqueda cuando el torero, que no lograba conciliar el sueño, le preguntó ¿Cómo se llama, muchacho? Juan de Dios, maestro, pero en el pueblo me llaman Corchito. ¿Y eso? inquirió el diestro. Porque siempre que intentan hundirme, me vengo a arriba, señor, respondió Juande. Siempre salgo a flote, como si fuera un corcho. No me dejo someter, concluyó Corchito. Hace usted muy bien, dijo Antoñete. Así debe obrar siempre el hombre en la vida. No dejarse someter. Lo mismo, prosiguió el matador, en la lidia. No debemos someternos por el toro. Al contrario, es el diestro el que ha de someterlo pues de lo contrario el hombre sucumbe como creador y no hay espectáculo. Sin un toro sometido, no hay arte. A la altura de Alcorcón, ya clareaba y se podían ver las primeras luces madrileñas del Paseo de Extremadura. Corchito ya no se acordaba de Carmen la Navalqueña. Pero el trayecto desde su pueblo a Madrid conduciendo aquel Ford Vedette del 55, propiedad del alcalde Pivo, con Antonio Chenel, Antoñete de pasajero, no lo olvidaría nunca.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en Revista El Percal, de la fiesta taurina de Albacete en septiembre de 2014.

Singularidad según Sánchez

Volvía Castelar en cierta ocasión del Parlamento, aún sudoroso ¿Qué tal don Emilio? le preguntó un correligionario ¡Ni Demóstenes! En esta caricatura de democracia en que se ha convertido nuestro sistema político algunos se creen, no ya Demóstenes, sino Castelar. Ayunos de ideas, los ciudadanos tragamos solo ocurrencias: “pacto político con Cataluña que, respetando las implicaciones del principio de igualdad, reconozca su singularidad”, es la penúltima ocurrencia de Pedro Sánchez. Lo singular del líder socialista es que no solo no resuelve, sino que crea problemas.

Indro Montanelli solía clasificar las estupideces de la gente en frases memorables, definiciones tajantes y anécdotas de salón y de hostería. Lo de Sánchez es una mezcolanza de las tres categorías. Memorable, tajante y anecdótico; si bien esto último, más de salón que de hostería. La hostería nos retrotrae a un tiempo en que Europa fue Cristiandad. Pero con la Reforma protestante y la Guerra de los Treinta Años se rompió aquella unidad. Entonces se inicia el culto a las nacionalidades, a los sedicentes genios de las razas, a las lenguas, a los territorios, como factor de diferenciación. Aparecen los nacionalismos, emerge la Paz de Westfalia y surge la locura de Europa. El nacionalismo excluyente ha sido una de las más grandes desgracias del mundo moderno. Una enfermedad infantil, dijo Einstein tildándolo de sarampión de la Humanidad. Freud lo trató en su diván: el nacionalista toma las diferencias menores y las transforma en grandes distinciones. Se embellecen y repulen los pasados gloriosos, y pueblos que nunca habían pensado en sí mismos como tales comienzan de repente a imaginarse naciones.

Sánchez ha descubierto por fin el hecho diferencial catalán, el mismo al que renunció Josep Pla: Nosotros no tenemos que ser catalanistas, con ser catalanes nos basta: catalanistas que lo sean los charnegos. El socialismo ya no propugna el federalismo asimétrico para Cataluña, sino la singularidad. Pero este fenómeno se da en todos los territorios de España: El pan de tres libras que la Eusebia cuece los sábados, el ahijado Juanón, la pulguilla que ataca la remolacha, el puesto de melones en la carretera…Incluso, en Andalucía se da una forma singularísima de gobernar a base de siglas: PSOE, PER, ERE, exportada ya a otras regiones en donde se la rodea de tipismo propio. Es ya objeto análisis, especialmente, en los Tribunales de Justicia. Gerald Brenan tiene un estudio sobre Rocinante, el único caballo de la literatura que tiene individualidad. La historia, la ficción y la leyenda están pobladas de héroes a caballo. Se sabe mucho del héroe, y del caballo apenas otra cosa que el nombre y a veces el color. De Rocinante se sabe cómo solía correr y hasta cómo dormía. Con rotundidad podría sostenerse que Rocinante tiene singularidad y es diferente a otros caballos. Como se entere Sánchez, igual propone un pacto.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 5 e junio de 2016. https://www.elimparcial.es/noticia/165694/opinion/singularidad-segun-sanchez.html

Una derecha sin complejos

La Izquierda, con su buena fe utópica, está debilitando progresivamente el capital social o moral de la sociedad y la Derecha no acierta a ejercer su responsabilidad de ser contrapeso ante esa merma. Es el diagnóstico del profesor Badenas, que en tiempos de polarización política sostiene que el verdadero progreso social necesita de la Derecha y la Izquierda. Ambas posiciones antagónicas son complementarias. El libro pretende ser una contribución al equilibrio entre ellas, proponiendo que los conservadores actúen orgullosos de sus ideas y sin complejos, y los izquierdistas purguen su presumido complejo de superioridad moral y alcancen a entender que, como ellos, los derechistas son necesarios.

La obra contiene un tratamiento detallado sobre conceptos como ideología y moral, capital social o moral y corrección política, claves para entender el diagnóstico y la terapia formulados. Detrás de cualquier ideología no hay intereses económicos, ni clase social, ni religión, sino un sistema de valores morales. Existe una moral de Derechas y otra de Izquierdas. Badenas recurre a dos profesores universitarios: Lakoff, de Stanford, en su obra Política moral. Cómo piensan progresistas y conservadores, y Haidt, de Princeton con La mente recta. Del primero, toma la clasificación de los dos modelos morales: el del padre estricto, propio de la moral derechista, y el del progenitor atento alineado con la moral izquierdista. Pero no todos los ciudadanos tienen ideologías coherentes, sino que alternan ambos modelos, surgiendo así posiciones políticas denominadas biconceptuales o terceristas, como Blair y Cameron en Reino Unido o Rajoy y Rivera en España. Del pensamiento de Haidt, destaca el carácter cegador de las ideologías: “La ideología ata y ciega”. El propio Haidt afirma que la moral conservadora es más compleja al apoyarse en más fundamentos que la llamada progresista, sin que esto signifique que una sea mejor o superior a la otra. La nación es la base sobre la que la moral derechista construye su capital moral. Y si la Derecha habla de nación, la Izquierda, alérgica a la identidad nacional, prefiere hablar de Estado. El capital moral facilita la confianza y cohesión entre los miembros de la comunidad, haciendo que los individuos sientan orgullo de compartir un mismo capital moral.  

Hoy la ideología dominante que inunda todo tipo de relaciones es la corrección política, que ata y ciega a todos, tanto a izquierdistas como a derechistas. Sin embargo, en ella la Izquierda se mueve como pez en el agua, mientras que la Derecha parece un salmón nadando contracorriente. Esta especie de religión laica es un invento filomarxista creado en algunas Universidades de EEUU. Reedita la vieja dialéctica de la lucha de clases solo que sin burgueses ni proletarios, partiendo de una narrativa colectiva de víctimas y culpables y fabricando presunciones que pasan por encima de la casuística individual. Para la corrección política no hay personas sino categorías sociales. Según Badenas, estamos ante uno de los mayores quebraderos de cabeza que hoy sufre la Derecha porque mediante la corrección política la Izquierda pone el tablero y las reglas del juego y establece los límites del debate ideológico y social. Y la Derecha, aquietada y en desventaja, no tiene mas remedio que rehuir aquellos temas afectados por la moral ideológica dominante y camuflar vergonzosamente su propia ideología derechista bajo la apariencia de moderación mediante circunloquios procedentes de la corrección política. No le queda otro recurso dialéctico que hablar de economía, dejando a la Izquierda que moldee la sociedad a su antojo. El resultado es el complejo de inferioridad de la Derecha.

Apunta el autor otras causas de la debilidad de los conservadores: La anulación de la derecha democrática anterior a la guerra a causa de la dictadura de Franco, y la desideologización de los derechistas, siendo el Gobierno de Rajoy un ejemplo de ello. Para Badenas, la Derecha tiene dos caminos: Seguir como hasta ahora acomodando su discurso a la corrección política o empezar a arrojar lastre y plantear un discurso fundado en la moral conservadora. Quizás, de momento, no tenga más remedio que compaginar ambos. Pero la actitud que adopte frente a la corrección política será determinante para su propia supervivencia en cuanto moral ideológica. Para que la Derecha consiga su rearme ideológico  y compita en igualdad de condiciones con la izquierda, necesita, de un lado, construir un discurso no sometido a la corrección política, y, de otro, dotarse de un instrumento parapolítico que sí tiene la izquierda: un entramado de organizaciones paralelas que, con cierto nivel de influencia y de subvención pública, sirvan de apoyo en el acceso al poder. Lo que Gustavo Bueno llamó Izquierdas indefinidas.

Entre líneas, Badenas insiste en que más prioritario que el debate político es el cultural, del que la Derecha lleva ausente años. Y es que una Derecha democrática, constitucionalista y sin complejos, no rehuyendo la confrontación intelectual, debiera desbrozar los campos de la cultura a fin de que germinen semillas que proporcionarán frutos políticos.

Reseña publicada por Raúl Mayoral Benito en El debate de hoy el 11 de agosto de 2020 sobre el libro La derecha, de Juan Manuel Badenas. https://eldebatedehoy.es/noticia/politica/11/08/2020/una-derecha-sin-complejos/

Confusión

Si un ladrón atraca un banco a la vista de testigos, sale plácidamente por la puerta de la entidad atracada, cruza con garbo la calle y se introduce con decisión en el bar de enfrente a tomarse con deleite una caña y una de gambas, probablemente, antes de que el camarero le sirva cortésmente su pedido, la policía ya habrá entrado a gran velocidad en el establecimiento para detenerle. Posteriormente, en el juicio el Fiscal formulará la correspondiente acusación por el delito cometido. Si todos los miembros del Govern catalán y la presidente del Parlament son autores de los delitos perpetrados, según el Fiscal general: desobediencia, prevaricación y malversación, ¿por qué continúan tranquilamente tomando cañas en el bar? Muchos españoles andan sumidos en una delirante confusión ante este diferente tratamiento frente a la delincuencia y ante tanta parsimonia para combatirla. Decía Balmes que tan insensata es la conducta del que hallándose enfermo no cuidase de su dolencia y la dejase desarrollar libremente esperando que la naturaleza, al verse en el último extremo, haría una reacción para salvarse, como la del que viendo una nación atacada por doctrina y sistemas disolventes sostiene que es mejor dejar que las cosas sigan su curso y que del exceso del mal ha de venir el remedio.

Todo lo que entraña confusión sirve a la causa totalitaria. En el PSOE algunos necesitan de la claridad de los principios. Cuando los socialistas se distraen y se enredan teorizando sobre el concepto de nación, o sea, desmenuzándolo, los españoles contenemos el aliento. Es como una final de Copauropa que se decide en la tanda de penaltis: Puede salir cualquier resultado. Si además quienes tiran de concepto son Zapatero o Pedro Sánchez, la secuela es la corrosión y disolución de la idea centenaria de España. O lo que es lo mismo, el esférico pateado al tercer anfiteatro. Si tras quinientos años de historia de la nación española, Sánchez continúa a la deriva con ignorancias y vacilaciones sobre la esencia del territorio que pretende gobernar, mejor será que presente sus candidaturas solo en las elecciones municipales para empezar por lo básico a aprender Historia de España y a comprender y aprehender la realidad nacional. Debería partir del compromiso de Caspe en 1412, preludio de la gran unión peninsular lograda ochenta años más tarde en la vega de Granada. Y pasar luego de la nación al imperio: el siglo XVII, en el que un español podía dar la vuelta al planeta sin perder de vista el pabellón rojigualda.

El totalitarismo siempre ha vivido de la confusión. Para prosperar necesita crear una “mística” morbosa de cosas inferiores al hombre y sometidas a su inteligencia, falsos ídolos como la nación, el partido, la raza, el proletariado, que son lanzados maniqueamente contra los demás. Un patetismo pseudorreligioso que siempre acaba provocando una estela sangrienta de pluralidades irreductibles, discordias feroces y ruinas sin fin.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario El Imparcial el 11 de septiembre de 2017. https://www.elimparcial.es/noticia/181366/opinion/confusion.html

La madre

En día como hoy, el de la Madre, también escribo sobre el presidente de este desgobierno; y no para acordarme de la suya, sino para demostrar la nula importancia que en su programa concede a las madres y a la maternidad. En el discurso de investidura del pasado 4 de enero ante el Congreso de los Diputados, teniendo ocasiones para hacerlo, Sánchez nunca empleó la palabra madre y en dos ocasiones pronunció maternidad. La omisión del concepto es deliberada: en la ideología progresista es tabú. Hace años que en los informes de la ONU prima el concepto mujer sobre el de madre. El feminismo radical bebe en fuentes onusianas.

La primera vez que Sánchez utiliza el término maternidad es en el marco de los permisos de paternidad y maternidad incurriendo en una redundancia: “Seguiremos impulsando la equiparación de los permisos de paternidad y maternidad iguales e intransferibles”. El sentido común convierte en superfluo afirmar que tales permisos entre hombre y mujer son iguales e intransferibles. Impulsar su equiparación presupone, más igualdad. Es impertinentemente reivindicativo y gramaticalmente limitado. Como inexistente idiomáticamente el concepto monomarental, por oposición a monoparental, que emplea Sánchez en su discurso como una imposición de Iglesias.   

El segundo uso de “maternidad” es en el ámbito de un derecho. Maternidad viene de madre; si hay madre es porque hay un hijo; si no hay hijo, no hay madre, sino mujer. Un Sánchez cegado por la ideología no repara en la incoherencia de este párrafo: “Garantizaremos los derechos sexuales y reproductivos para asegurar una maternidad libremente decidida, mediante políticas activas de educación y prevención de embarazos no deseados; mediante la facilitación del acceso a los últimos métodos anticonceptivos, a la anticoncepción de urgencia y a la interrupción voluntaria del embarazo de todas las mujeres”. No hay maternidad cuando se previenen embarazos no deseados, se accede a métodos anticonceptivos o anticoncepción de urgencia o se interrumpe voluntariamente el embarazo. En tales supuestos no hay alumbramiento, no hay hijo y, en consecuencia, tampoco hay madre. ¿Cómo puede asegurarse un derecho a una maternidad libremente decidida si se coadyuva para que la mujer no alcance la condición de madre? La única referencia de Sánchez a las mujeres que sí desean ser madres es al garantizar tratamientos de reproducción asistida por el Sistema Nacional de Salud.  En cambio, olvida a aquellas mujeres que deseando continuar su embarazo no dispongan de medios económicos para mantener a su hijo. Que Sánchez no es partidario de políticas de fomento de la natalidad se comprueba al abordar el reto demográfico en las zonas rurales. Si la demografía en su vertiente natural es la relación entre nacimientos y defunciones, sorprende que entre las medidas para combatir la despoblación del campo ninguna fomente la natalidad.  

La madre de un vicepresidente de los EEUU declaró un día a la prensa: “He tenido cinco hijos. Tres de ellos trabajan. Dos no hacen nada. Uno de éstos está enfermo; el otro es vicepresidente de los EEUU”. ¿En qué perfil encajaría Sánchez?

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 3 de mayo de 2020. https://www.elimparcial.es/noticia/212702/la-madre.html

El hundimiento

Page, Vara, ¿por qué os habéis radicalizado tanto? España no os pide que echéis agua al vino socialista, pero tampoco gasolina al fuego guerracivilista provocado por aquellas brasas que avivó Zapatero. Tacháis de extrema a una derecha y os situáis justo enfrente. La penúltima de Sánchez os ha descolocado ¿verdad? Aún habrá adrianos como Lastra, que siempre y en todo lugar crean en Sánchez; que no quieran saber, no quieran pensar, solo creer. Pero vosotros tenéis estudios ¿y decencia?  Parafraseando nostálgicamente a González, hay que ser socialista, no sanchista. ¿Por qué no le dais el pasaporte? Una moción de censura y que nos gobierne un socialista de los de antes, leal con la Constitución y promotor de concordia, no de división. Un gran reserva. España os lo agradecería.  

Cuenta Applebaum en El telón de acero, que el mayor ejercicio de incoherencia protagonizado por la izquierda tuvo lugar con el Pacto entre Hitler y Stalin en 1939. De la noche a la mañana los partidos comunistas de todo el mundo recibieron la orden de atenuar sus críticas al fascismo. Los Frentes Populares debían abandonarse por completo. La propia Komintern vacilaba sobre su declaración y redactó y volvió a redactar el borrador de sus nuevas “tesis” tantas veces, que un miembro del Politburó se quejó mordazmente argumentando que “a estas horas el camarada Stalin ya habría escrito un libro entero”. En Moscú se llevaban a cabo grandes esfuerzos para mantener la moral. Algo parecido a lo que sucedió en Moscú, debió de pasar en Moncloa y Ferraz. ¡A ver cómo arreglan el desaguisado! Aunque Sánchez no es Stalin porque es incapaz de escribir un libro entero sin copiar de otros.

Reciente el ataque etarra al domicilio de la líder del socialismo vasco y presentes en la memoria los socialistas asesinados por ETA, ¿qué  impulsa a Sánchez a pactar con los proetarras de Bildu? ¿Por qué esa miserable preferencia por quienes jamás condenan el asesinato? No son bandazos de sujeto errático o desquiciado, sino premeditados y milimétricos planes perversos de quien solo se alimenta de odio y vive por y para el poder. Los de Ciudadanos creyendo contentar a la fiera, han sido devorados por ella. Resulta vomitivo con quien compadrea y con lo que mercadea. Ha pactado quitarle los respiradores a la economía nacional. No urge derogar la reforma laboral y además es contraproducente. Page, Vara, que la Unión Europea siempre alabó esa reforma. No calentéis más el horno que no está para bollos.  

Si antes de una votación, alguien tiene preparada tras una cortina una urna llena de votos, la inmoralidad no tardará, no ha tardado, en expandirse como una epidemia. (Page, Vara, ojalá dierais negativo). Y ya todo vale. Y se hará lo que haga falta, cuando haga falta y donde haga falta. El hundimiento institucional padecido por el Gobierno es consecuencia del hundimiento moral de quien lo preside. Por cierto, en el lado alemán, la alianza con Stalin no indignó a nadie. Se la consideró genial o una ocurrencia extraordinariamente divertida. Page, Vara

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 21 de mayo de 2020. https://www.elimparcial.es/noticia/213304/opinion/el-hundimiento.html

Fuente gráfica: Fernando Villar. EFE