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Madre y Señora Nuestra

Sucede en El cautivo, novela corta incrustada en la gran novela universal que es El Quijote: Zoraida, hermosa mora que con el ardiente deseo de hacerse cristiana abandona familia y hogar en Argel y desembarca en España para vivir una nueva fe, es presentada por su acompañante a los demás personajes de la narración por su nombre. Pero ella niega con la cabeza y grita: ¡María! ¡María! ¡Zoraida no! revelando así su devoción por Lela Marien, en lengua morisca, Nuestra Señora la Virgen María.

Entre sus vecinos de Nazaret, Jesús fue conocido como el “hijo de María”, la esposa de José, cumplidores ambos de la voluntad de Dios. Con salero jerezano, Pemán sostenía que el Arcángel San Gabriel es el primer cuerpo diplomático de la Historia. Desde el Anuncio, María siempre supo que su hijo concebido por obra del Espíritu Santo era el Mesías y Salvador. El nacimiento en un pesebre en Belén, la presentación en el templo en Jerusalén…María «guarda todas estas cosas en su corazón» (Lucas 2,51). Será en Caná, en unas bodas en las que escasea el vino, en donde la Madre revele la gloria de Jesús: “Haced lo que él os diga”. Y en aquél viernes de dolores, era María la Madre del crucificado y estaba junto a la CruzStabat iuxta crucem. Era y estaba. Era mujer con todos sus atributos: belleza, amor, ternura, maternidad, dignidad…Y estaba como madre donde debía estar. Madre y Señora del consuelo, esperanza y salvación.

Dice Vittorio Mesori que la cristología sin mariología termina en herejía. En el mundo frenético y en los tiempos azarosos en que vivimos, en donde unos van al psicoanalista y otros a la bola de cristal, es necesario vivir intensa y profundamente con espíritu sobrenatural la celebración de una solemnidad como la de la Inmaculada Concepción. Pensar que los dogmas de siglos anteriores no sirven en el presente es como sostener que una filosofía es cierta los lunes, pero no los martes, decía Chesterton. El estremecimiento ante lo santo es la vibración más humana que existe en el corazón del hombre, afirmaba Goethe. ¿Cuántas divisiones tiene el Papa? preguntó Stalin. El Santo Rosario, el arma más poderosa de los católicos y compendio de todo el Evangelio.

La efigie de María con el Niño en los brazos, que bendice en un gesto de serena majestad, hace más humano y divino al hombre. En Vidas Romanas, escribe Rubio Plo que una religión con un niño en brazos de su madre tiene que ser necesariamente una religión para el hombre. España es mariana (Tierra de María, la llamó el santo polaco). En Europa ondea una bandera azul con origen mariano. El continente americano es el continente de Nuestra Señora. María Virgen ha sido el instrumento para la renovación del mundo, la mediadora universal, puesto que nos dio al Salvador. Y nosotros, los creyentes, debemos lanzar resplandores que iluminen este mundo sombrío proponiendo a entendimientos y a corazones el cultivo de lo que constituye la dimensión más profunda del hombre: el sentido de lo trascendental, el culto a Dios.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 8 de diciembre de 2019. https://www.elimparcial.es/noticia/207735/opinion/madre-y-senora-nuestra.html

Singularidad según Sánchez

Volvía Castelar en cierta ocasión del Parlamento, aún sudoroso ¿Qué tal don Emilio? le preguntó un correligionario ¡Ni Demóstenes! En esta caricatura de democracia en que se ha convertido nuestro sistema político algunos se creen, no ya Demóstenes, sino Castelar. Ayunos de ideas, los ciudadanos tragamos solo ocurrencias: “pacto político con Cataluña que, respetando las implicaciones del principio de igualdad, reconozca su singularidad”, es la penúltima ocurrencia de Pedro Sánchez. Lo singular del líder socialista es que no solo no resuelve, sino que crea problemas.

Indro Montanelli solía clasificar las estupideces de la gente en frases memorables, definiciones tajantes y anécdotas de salón y de hostería. Lo de Sánchez es una mezcolanza de las tres categorías. Memorable, tajante y anecdótico; si bien esto último, más de salón que de hostería. La hostería nos retrotrae a un tiempo en que Europa fue Cristiandad. Pero con la Reforma protestante y la Guerra de los Treinta Años se rompió aquella unidad. Entonces se inicia el culto a las nacionalidades, a los sedicentes genios de las razas, a las lenguas, a los territorios, como factor de diferenciación. Aparecen los nacionalismos, emerge la Paz de Westfalia y surge la locura de Europa. El nacionalismo excluyente ha sido una de las más grandes desgracias del mundo moderno. Una enfermedad infantil, dijo Einstein tildándolo de sarampión de la Humanidad. Freud lo trató en su diván: el nacionalista toma las diferencias menores y las transforma en grandes distinciones. Se embellecen y repulen los pasados gloriosos, y pueblos que nunca habían pensado en sí mismos como tales comienzan de repente a imaginarse naciones.

Sánchez ha descubierto por fin el hecho diferencial catalán, el mismo al que renunció Josep Pla: Nosotros no tenemos que ser catalanistas, con ser catalanes nos basta: catalanistas que lo sean los charnegos. El socialismo ya no propugna el federalismo asimétrico para Cataluña, sino la singularidad. Pero este fenómeno se da en todos los territorios de España: El pan de tres libras que la Eusebia cuece los sábados, el ahijado Juanón, la pulguilla que ataca la remolacha, el puesto de melones en la carretera…Incluso, en Andalucía se da una forma singularísima de gobernar a base de siglas: PSOE, PER, ERE, exportada ya a otras regiones en donde se la rodea de tipismo propio. Es ya objeto análisis, especialmente, en los Tribunales de Justicia. Gerald Brenan tiene un estudio sobre Rocinante, el único caballo de la literatura que tiene individualidad. La historia, la ficción y la leyenda están pobladas de héroes a caballo. Se sabe mucho del héroe, y del caballo apenas otra cosa que el nombre y a veces el color. De Rocinante se sabe cómo solía correr y hasta cómo dormía. Con rotundidad podría sostenerse que Rocinante tiene singularidad y es diferente a otros caballos. Como se entere Sánchez, igual propone un pacto.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 5 e junio de 2016. https://www.elimparcial.es/noticia/165694/opinion/singularidad-segun-sanchez.html

Confusión

Si un ladrón atraca un banco a la vista de testigos, sale plácidamente por la puerta de la entidad atracada, cruza con garbo la calle y se introduce con decisión en el bar de enfrente a tomarse con deleite una caña y una de gambas, probablemente, antes de que el camarero le sirva cortésmente su pedido, la policía ya habrá entrado a gran velocidad en el establecimiento para detenerle. Posteriormente, en el juicio el Fiscal formulará la correspondiente acusación por el delito cometido. Si todos los miembros del Govern catalán y la presidente del Parlament son autores de los delitos perpetrados, según el Fiscal general: desobediencia, prevaricación y malversación, ¿por qué continúan tranquilamente tomando cañas en el bar? Muchos españoles andan sumidos en una delirante confusión ante este diferente tratamiento frente a la delincuencia y ante tanta parsimonia para combatirla. Decía Balmes que tan insensata es la conducta del que hallándose enfermo no cuidase de su dolencia y la dejase desarrollar libremente esperando que la naturaleza, al verse en el último extremo, haría una reacción para salvarse, como la del que viendo una nación atacada por doctrina y sistemas disolventes sostiene que es mejor dejar que las cosas sigan su curso y que del exceso del mal ha de venir el remedio.

Todo lo que entraña confusión sirve a la causa totalitaria. En el PSOE algunos necesitan de la claridad de los principios. Cuando los socialistas se distraen y se enredan teorizando sobre el concepto de nación, o sea, desmenuzándolo, los españoles contenemos el aliento. Es como una final de Copauropa que se decide en la tanda de penaltis: Puede salir cualquier resultado. Si además quienes tiran de concepto son Zapatero o Pedro Sánchez, la secuela es la corrosión y disolución de la idea centenaria de España. O lo que es lo mismo, el esférico pateado al tercer anfiteatro. Si tras quinientos años de historia de la nación española, Sánchez continúa a la deriva con ignorancias y vacilaciones sobre la esencia del territorio que pretende gobernar, mejor será que presente sus candidaturas solo en las elecciones municipales para empezar por lo básico a aprender Historia de España y a comprender y aprehender la realidad nacional. Debería partir del compromiso de Caspe en 1412, preludio de la gran unión peninsular lograda ochenta años más tarde en la vega de Granada. Y pasar luego de la nación al imperio: el siglo XVII, en el que un español podía dar la vuelta al planeta sin perder de vista el pabellón rojigualda.

El totalitarismo siempre ha vivido de la confusión. Para prosperar necesita crear una “mística” morbosa de cosas inferiores al hombre y sometidas a su inteligencia, falsos ídolos como la nación, el partido, la raza, el proletariado, que son lanzados maniqueamente contra los demás. Un patetismo pseudorreligioso que siempre acaba provocando una estela sangrienta de pluralidades irreductibles, discordias feroces y ruinas sin fin.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario El Imparcial el 11 de septiembre de 2017. https://www.elimparcial.es/noticia/181366/opinion/confusion.html

La madre

En día como hoy, el de la Madre, también escribo sobre el presidente de este desgobierno; y no para acordarme de la suya, sino para demostrar la nula importancia que en su programa concede a las madres y a la maternidad. En el discurso de investidura del pasado 4 de enero ante el Congreso de los Diputados, teniendo ocasiones para hacerlo, Sánchez nunca empleó la palabra madre y en dos ocasiones pronunció maternidad. La omisión del concepto es deliberada: en la ideología progresista es tabú. Hace años que en los informes de la ONU prima el concepto mujer sobre el de madre. El feminismo radical bebe en fuentes onusianas.

La primera vez que Sánchez utiliza el término maternidad es en el marco de los permisos de paternidad y maternidad incurriendo en una redundancia: “Seguiremos impulsando la equiparación de los permisos de paternidad y maternidad iguales e intransferibles”. El sentido común convierte en superfluo afirmar que tales permisos entre hombre y mujer son iguales e intransferibles. Impulsar su equiparación presupone, más igualdad. Es impertinentemente reivindicativo y gramaticalmente limitado. Como inexistente idiomáticamente el concepto monomarental, por oposición a monoparental, que emplea Sánchez en su discurso como una imposición de Iglesias.   

El segundo uso de “maternidad” es en el ámbito de un derecho. Maternidad viene de madre; si hay madre es porque hay un hijo; si no hay hijo, no hay madre, sino mujer. Un Sánchez cegado por la ideología no repara en la incoherencia de este párrafo: “Garantizaremos los derechos sexuales y reproductivos para asegurar una maternidad libremente decidida, mediante políticas activas de educación y prevención de embarazos no deseados; mediante la facilitación del acceso a los últimos métodos anticonceptivos, a la anticoncepción de urgencia y a la interrupción voluntaria del embarazo de todas las mujeres”. No hay maternidad cuando se previenen embarazos no deseados, se accede a métodos anticonceptivos o anticoncepción de urgencia o se interrumpe voluntariamente el embarazo. En tales supuestos no hay alumbramiento, no hay hijo y, en consecuencia, tampoco hay madre. ¿Cómo puede asegurarse un derecho a una maternidad libremente decidida si se coadyuva para que la mujer no alcance la condición de madre? La única referencia de Sánchez a las mujeres que sí desean ser madres es al garantizar tratamientos de reproducción asistida por el Sistema Nacional de Salud.  En cambio, olvida a aquellas mujeres que deseando continuar su embarazo no dispongan de medios económicos para mantener a su hijo. Que Sánchez no es partidario de políticas de fomento de la natalidad se comprueba al abordar el reto demográfico en las zonas rurales. Si la demografía en su vertiente natural es la relación entre nacimientos y defunciones, sorprende que entre las medidas para combatir la despoblación del campo ninguna fomente la natalidad.  

La madre de un vicepresidente de los EEUU declaró un día a la prensa: “He tenido cinco hijos. Tres de ellos trabajan. Dos no hacen nada. Uno de éstos está enfermo; el otro es vicepresidente de los EEUU”. ¿En qué perfil encajaría Sánchez?

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 3 de mayo de 2020. https://www.elimparcial.es/noticia/212702/la-madre.html

El hundimiento

Page, Vara, ¿por qué os habéis radicalizado tanto? España no os pide que echéis agua al vino socialista, pero tampoco gasolina al fuego guerracivilista provocado por aquellas brasas que avivó Zapatero. Tacháis de extrema a una derecha y os situáis justo enfrente. La penúltima de Sánchez os ha descolocado ¿verdad? Aún habrá adrianos como Lastra, que siempre y en todo lugar crean en Sánchez; que no quieran saber, no quieran pensar, solo creer. Pero vosotros tenéis estudios ¿y decencia?  Parafraseando nostálgicamente a González, hay que ser socialista, no sanchista. ¿Por qué no le dais el pasaporte? Una moción de censura y que nos gobierne un socialista de los de antes, leal con la Constitución y promotor de concordia, no de división. Un gran reserva. España os lo agradecería.  

Cuenta Applebaum en El telón de acero, que el mayor ejercicio de incoherencia protagonizado por la izquierda tuvo lugar con el Pacto entre Hitler y Stalin en 1939. De la noche a la mañana los partidos comunistas de todo el mundo recibieron la orden de atenuar sus críticas al fascismo. Los Frentes Populares debían abandonarse por completo. La propia Komintern vacilaba sobre su declaración y redactó y volvió a redactar el borrador de sus nuevas “tesis” tantas veces, que un miembro del Politburó se quejó mordazmente argumentando que “a estas horas el camarada Stalin ya habría escrito un libro entero”. En Moscú se llevaban a cabo grandes esfuerzos para mantener la moral. Algo parecido a lo que sucedió en Moscú, debió de pasar en Moncloa y Ferraz. ¡A ver cómo arreglan el desaguisado! Aunque Sánchez no es Stalin porque es incapaz de escribir un libro entero sin copiar de otros.

Reciente el ataque etarra al domicilio de la líder del socialismo vasco y presentes en la memoria los socialistas asesinados por ETA, ¿qué  impulsa a Sánchez a pactar con los proetarras de Bildu? ¿Por qué esa miserable preferencia por quienes jamás condenan el asesinato? No son bandazos de sujeto errático o desquiciado, sino premeditados y milimétricos planes perversos de quien solo se alimenta de odio y vive por y para el poder. Los de Ciudadanos creyendo contentar a la fiera, han sido devorados por ella. Resulta vomitivo con quien compadrea y con lo que mercadea. Ha pactado quitarle los respiradores a la economía nacional. No urge derogar la reforma laboral y además es contraproducente. Page, Vara, que la Unión Europea siempre alabó esa reforma. No calentéis más el horno que no está para bollos.  

Si antes de una votación, alguien tiene preparada tras una cortina una urna llena de votos, la inmoralidad no tardará, no ha tardado, en expandirse como una epidemia. (Page, Vara, ojalá dierais negativo). Y ya todo vale. Y se hará lo que haga falta, cuando haga falta y donde haga falta. El hundimiento institucional padecido por el Gobierno es consecuencia del hundimiento moral de quien lo preside. Por cierto, en el lado alemán, la alianza con Stalin no indignó a nadie. Se la consideró genial o una ocurrencia extraordinariamente divertida. Page, Vara

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 21 de mayo de 2020. https://www.elimparcial.es/noticia/213304/opinion/el-hundimiento.html

Fuente gráfica: Fernando Villar. EFE

Corrección

Para corregir la peligrosa deriva de este mundo, que tacha de racistas a Colón y Churchill, debe corregirse antes ese nefasto vicio de la corrección política. Quien sacó de la Prehistoria a todo un Nuevo Mundo y lo entregó a la Historia, y quien resistió junto a su pueblo las embestidas de la Luftwaffe al mando del mayor racista de todos los tiempos, son mancillados por la ignorante turba del odio y la barbarie.

El cambio climático es a la Tierra lo que la corrección política a la mente humana: una tara. Los sacristanes de esta pseudoreligión imponen un serio correctivo a una de las obras de arte cinematográfico más legendarias: Lo que el viento se llevó. Ambientada en una época en la que la esclavitud era algo cotidiano, la cinta es estigmatizada como racista y será revisada. Inquieta pensar los disparates que esos fanáticos de Hollywood puedan hacer contra otras maravillas del cine. Igual les da por ponerle voz al hermano mudo de los Marx. Mayor alboroto entonces en El Camarote, al que según González, cada día se va pareciendo más este Gobierno de coalición. Con varios Marx en el Consejo de Ministros.  

Defendiendo los colores del Barça, Cruyff llamó “indio” al “Chupete” Guerini, delantero argentino que militaba en el Málaga. El azulgrana era hijo de un panadero de Amsterdam y, parafraseando a Rubén Darío, fue un futbolista de mucha miga. “Escritor de mucha miga”, dedicó con algo de burla el poeta nicaragüense a Pío Baroja cuando éste regentaba Viena Capellanes, la panadería-repostería de su tío. El aludido respondió al centroamericano con un dardo envenenado: “Los hay que tras cruzar el charco aún siguen con plumas en la cabeza”. Baroja y Cruyff coincidieron en el calificativo. En cambio, fue muy querido en España el colchonero de tez morena y origen marroquí, Ben Barek, la perla del viejo Metropolitano. El y Carlsson, compañero de equipo, sueco, rubio y bajito, como Almeida, aportaron diversidad al once rojiblanco, igual que la cuota de Podemos en la CNMC, pero ayuna de conocimientos sobre competencia. Aquellos, por el contrario, se hinchaban a competir y golear.  

Desgraciadamente, en el fútbol se han prodigado los insultos raciales. Desde aquél “negraco” de Jesús Gil al colombiano del Atleti “Tren” Valencia, hasta el reciente “negro” dirigido contra el león bilbaíno Iñaki Wiliams, pasando por el reiterado “mono” contra el merengue Roberto Carlos, se evidencia que hay cafres en todas las aficiones, ideologías, religiones y sexos. Pero quiebra la civilización cuando el racismo se institucionaliza en regímenes como el nazismo o el apartheid, o se encarna en dirigentes como Arana, ayer, o Torra, hoy. En estos casos, la corrección política no corrige y desembocamos en la dictadura progresista del pensamiento único. Más que corrección política, el mundo necesita corrección ética. Con ella seríamos no sólo más honrados, también más libres. La política sin la moral es la jungla.  

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 14 de junio de 2020. https://www.elimparcial.es/noticia/214088/opinion/correccion.html

Fuente gráfica: Libertad Digital.

Des-concertada

Para muchos católicos españoles, la educación es una cuestión vital. Con su espantosa confusión entre laicidad y laicismo, la izquierda siempre ha mostrado su irrefrenable y obsesiva tendencia a imponer trabas legales y otras más expeditivas contra la enseñanza de la religión en las aulas. El decimonónico socialismo francés lleva tiempo deslumbrando fascinadoramente a los catetos socialistas de aquí en su combate escolar contra la fe católica. Aunque en la década de los cincuenta del pasado siglo, el líder del socialismo belga, Spaak, reconociera que habían cambiado los tiempos y que “las ideas que teníamos los socialistas acerca de la religión y el clericalismo hace cincuenta años, no pueden ser defendidas en el día de hoy”, sin embargo, el progresismo sigue erre que erre pretendiendo birlar a los padres el derecho que tienen en sus hogares y sobre sus hijos para elegir una enseñanza acorde con las creencias que profesan.

Quienes dicen pretender la reconstrucción del país tras la pandemia, se afanan por reducir a escombros uno de sus pilares: la libertad de la enseñanza concertada. Quienes pretenciosamente se jactan de no dejar a nadie atrás, se ufanan por discriminar al 25% de los centros docentes negándoles ayuda financiera y rebajando a sus alumnos a ciudadanos de segunda. El sectarismo siempre se inclina por suprimir lo que funciona cuando es ajeno y mantener lo que no funciona cuando es propio. La consecuencia de un Gobierno sectario es el desgobierno de la nación y el desconcierto educativo, que afecta también a los centros de educación especial. Fuerte con el débil…

En las actuales sociedades democráticas se admite como normal la libertad de enseñanza y el pluralismo escolar. Pero este Gobierno de coalición, mitad leguleyos mitad revoltosos, se resiste a aceptar dicho pluralismo y persiste en la idea de la escuela única, pública y laica a la que trata de diferenciar de una enseñanza elitista, intoxicando con terminología peyorativa en su pérfida estrategia de manipulación. Otra muestra más del abuso de la endiablada corrección política al servicio de la caduca dialéctica marxista de la lucha de clases, reeditada hoy con la contraposición “élites versus pueblo”.

La libertad de enseñanza no puede quedar convertida en una afirmación utópica ni retórica. Tampoco en un mero derecho democrático que permitiera escoger centro docente para sus hijos a quienes son potentados económicos. Se trata de una consecuencia natural y, a la vez, condición de otras libertades como la religiosa, de conciencia o de pensamiento, que el Estado debe garantizar y que, debido a su fundamento iusnaturalista, resultaron siempre muy incómodas para quienes sufren de ventolera totalitaria y ven visiones acerca del hombre nuevo. Si los católicos españoles quieren educar a sus hijos de acuerdo con los dictados de su conciencia, deberán reclamar del Estado lo que es suyo. Toca para ello movilizarse con agilidad y reaccionar inteligentemente ante una ofensiva laicista, otra más, a las que nos tienen acostumbrados quienes proclaman libertades pero al mismo tiempo preconizan un totalitarismo tiránico que es el final de toda libertad.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 5 de julio de 2020. https://www.elimparcial.es/noticia/214731/des-concertada.html

Cínicos

Cínico es Oriol Junqueras, quien desde prisión ha declarado su acendrado amor a España y a los españoles ¡qué lástima no poder corresponderle!. Pero más cínico es Pedro Sánchez, cuya breve deriva presidencial ha tenido mucho de farsa alcanzando su cinismo proporciones descomunales. Y cínicos son aquellos que ante el golpe separatista se resisten a afear ese ataque a la democracia postulándose con supina desfachatez como genuinos demócratas.

Durante la inminente campaña electoral, el rival más incómodo para el candidato socialista será la hemeroteca. Circulan por las redes sociales vídeos del ex presidente que revelan su especialidad en elevar la mentira a sistema de conducta. Desde aquél “nunca seré presidente con el apoyo de los independentistas”, al “si yo tengo en mi dirección un responsable político que crea una sociedad interpuesta para pagar menos impuestos, al día siguiente estaría fuera”, pasando por el “sí hay delito de rebelión”o el reciente “Casado y Rivera piden elecciones, que esperen sentados hasta el 2020”, todo ello es una evidente muestra de su falta de respeto a la ciudadanía. Si la biblioteca Teseo le hizo perder el hilo de la autoría de su tesis doctoral, la hemeroteca puede ser el Minotauro que  empitone a Sánchez acabando con su carrera política.

Suele ocurrir que los partidos en el poder acuden a las urnas fiados más en lo que han hecho que en lo que proyectan hacer. El problema para el PSOE es que durante estos meses en el Gobierno, apenas ha hecho nada bueno. En su discurso de la moción de censura, Sánchez propuso un programa para dar a España estabilidad económica, laboral, presupuestaria y territorial, así como regenerar la democracia. Hoy la economía presenta  signos de desaceleración, el desempleo vuelve a crecer por la subida del SMI, no hay presupuestos y el separatismo continua desbocado. En cambio, se han obtenido logros en regeneración democrática: en Andalucía se ha desalojado del poder al partido de la corrupción. La osadía del sanchismo, al pretender gobernar con 84 diputados, termina pasando factura, la de sus acreedores a quienes prometió pagar una deuda impagable. Resulta paradójico que Sánchez fuera expulsado de la Secretaría General del PSOE por sus propios correligionarios al pretender ser presidente del Gobierno pactando con el independentismo, y ese mismo independentismo rechaza sus presupuestos forzándole a convocar elecciones. Dime con quién andas y te diré de qué careces: de sentido de Estado.

Con el cinismo y el narcisismo que le caracteriza, Sánchez basará su campaña en lo benéfico y demócrata que es y en lo pérfida y fascista que es la derecha, por un lado, y lo extremista y radical que es el separatismo, por otro. Según él, ha sufrido una pinza entre la deslealtad de unos y el abuso de confianza de otros y así resulta imposible gobernar. Lo que verdaderamente resulta imposible es combatir el golpismo con un presidente del Gobierno que ordena a la  Abogacía del Estado suavizar la acusación contra los golpistas y está dispuesto a indultarlos.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 17 de febrero de 2019. https://www.elimparcial.es/noticia/198594/opinion/cinicos.html

Paz de ETA

El muro de Berlín no cayó; fue derribado por la libertad. ETA no dejó de matar; fue desarticulada por el Estado de Derecho y deslegitimada por la esperanza, generosidad, constancia, sacrificio, disciplina y cooperación de las víctimas. Sin arrepentimiento de los verdugos no habrá paz porque no hay paz sin justicia. No hay paz si sobre ella se prolonga el rencor de la lucha (Alsasua). No hay paz sin desarme psicológico e ideológico. No se oyen disparos ni explosiones, pero sí voces con resentimiento de quienes jalearon a los pistoleros. El funesto nacionalismo separatista y excluyente pervive incompatible con democracia y libertad.

Que prosiga la acción de la Justicia. Con memoria histórica ochenta años atrás ¿cómo olvidarnos de crímenes de hace cuarenta? Faltan aún procesos judiciales en los que juzgar y sentenciar al terrorismo de ETA. Y faltan delincuentes etarras que cumplan sus condenas. Lo contrario es injusticia e infamia. Como infamantes son la manipulación del lenguaje, el falso pacifismo y el buenismo de los corifeos del terror. Con palabras se inventa un sistema dice Mefistófeles a Fausto. Con sistemática perversión algunos pretenden con buenas palabras disfrazar malas acciones continuando la extensión del mal. Bajo un pacifismo blandengue, recostado en claudicaciones, late el desorden y la injusticia, nunca la verdadera paz.

Con sus desquiciados y acomodaticios dogmas, los criminales de ETA pretenden quebrantar el valladar moral de una civilización. Debemos practicar el análisis minucioso y la crítica implacable ante esa maliciosa y nauseabunda escuela de frivolidad trivial en que se han convertido. Falsos maestros, otrora asesinos, hoy francotiradores agazapados en las trincheras del odio que, desdibujando límites y diferencias patentes, pretenden adoctrinar a una confiada o atemorizada ciudadanía mediante una destructora desviación de los criterios sobre el bien y el mal. Siempre habrá ingenuos proclives a ceder ante la serpiente etarra que se disfraza de paloma de la paz. Y qué decir de esos prelados que todavía creen posible repartir a medias el rancho separatista y el credo católico. Cesen en su desorientación perturbadora de almas con sus sinuosos errores, sus herejías larvadas y su falta de vida profunda. Intégrense en una Iglesia como escuela de santidad. Porque más hacen por el mundo los que oran que los que pelean.

Nacionalismo y populismo, dos virus que aquejaron a Europa en el siglo XX, dos caras de la misma moneda, el totalitarismo, que desgraciadamente vuelve a emerger entre los europeos. En España padecemos a ambos. Dos males que se han apareado para enaltecer otra superchería más de la agonizante banda asesina con esa superficialidad insoportable a que nos tienen acostumbrados: Paz por presos a la calle. La resistencia a tiempo ante quienes pretenden comprar la paz efímera de un día, hipotecando la de los años venideros, es la mejor manera de asegurar la paz justa. Estamos con las víctimas: No deseamos la paz ni aún a costa de la justicia. Porque para defender la civilización no se puede ser profundamente incivilizado.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 6 de mayo de 2018. https://www.elimparcial.es/noticia/189415/opinion/paz-de-eta.html

Fuente grafica: El Confidencial.

Camarada Colau

Sabíamos que la camar-ada Colau detesta a la Iglesia católica y a la Monarquía. No que también aborreciese a Miguel de Cervantes y a Garcilaso de la Vega, hombres de letras y de armas. Ambos usaron la pluma para escribir prosa y verso y emplearon el acero para servir a su patria. De haber sido coetánea de tan magistrales y marciales escritores, Colau y sus hordas les habrían acosado con un escrache imponiéndoles la separación de espacios; como si la educación y la cultura fueran incompatibles con la milicia. ¡Cuánto saber, disciplina, honor y ética encierran las Reales Ordenanzas! Gracias a ello perduran los ejércitos. ¡Cuánto de estos principios escasea en algunos regidores municipales! Tanto de los que había como de los emergentes. Los nuevos pretenden hacernos creer que llegan con resplandores de aurora de tonos rojos, pero éstos no se deben precisamente al reflejo del sol. Esta revenida izquierda decimonónica, que nos asfixia con su insoportable olor a formol, esconde tras la máscara de su postizo pacifismo y su cosmético antimilitarismo la nostalgia por un ejército a su gusto. De tipo partidista, movilizado por consignas políticas y no castrenses, y capitaneado por comisarios políticos como el que fundó Trotsky en 1918, sometido después por Stalin a una constante depuración en aras del partido. A los bolcheviques les ha costado siempre entender que, en ocasiones, las armas pueden ser heraldos de paz; que los ejércitos pueden erigirse en garantía de libertad, precisamente, cuando la paz y la libertad estuvieron amenazadas por el Ejército rojo en el pasado siglo.

La Constitución española consagra la constitucionalidad de nuestra milicia al recoger en su artículo 8 que “las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”. Hoy en España el Ejército sirve al Estado de Derecho. Es una institución demócrata, porque garantiza y promociona la democracia. Afortunadamente, ni sus procedimientos ni su toma de decisiones son democráticos, porque un general no se elige mediante una votación ni tampoco la tropa vota por que se conquiste o no una colina. No solo por su inserción en la Carta magna debieran ser respetadas nuestras Fuerzas Armadas. También porque nuestros soldados atesoran el valor de derramar su sangre por su bandera, cualidad que nos parece heroica y admirable a quienes no abrigamos recelos ni suspicacias propias de una ideología rencorosa.

La alcaldesa de Barcelona cometió una falta de respeto hacia una institución que es parte esencial del ordenamiento constitucional, ya que es su garante. Su actitud miserable, otra más, es propia de un pésimo partidismo, sectario, miope y anclado en el pasado. Quizás la alcaldesa sufrió la traición de su subconsciente y se creyó un comisario político. La camar-ada Colau depurando oficiales.

Artículo publicado por Raúl Mayoral Benito en el diario digital El Imparcial el 13 de marzo de 2016. https://www.elimparcial.es/noticia/162672/opinion/camarada-colau.html