La llamada Madre Sacramento, en el mundo María Micaela Desmaisiéres López de Dicastillo, vizcondesa de Corbalán, es la imagen de la santidad moderna perseguida y calumniada por los buenos. Los buenos son obispos, confesores, religiosas, católicos practicantes, gentes que estaban en paz con su conciencia y que creían obrar de este modo.
De esta madrileña de alta nobleza, alumna de las monjas más selectas de Pau, criada en un palacio de Guadalajara, hermana de un ilustre diplomático en París y otras capitales extranjeras, que frecuentaba la alta sociedad, se esperaba otra cosa: una boda proporcionada a su rango, otras costumbres y una piedad más discreta. En vez de eso, renuncia por Cristo a las grandezas nobiliarias de su familia y al mejor porvenir como vizcondesa de Corbalán. Ella va sintiendo la llamada de la caridad para levantar a los necesitados y, especialmente, a las jóvenes caídas o en peligro. Así, se dedica en el Madrid de mediados del siglo XIX a atender a mujeres descarriadas y enfermas. La llaman loca, se suceden contra ella episodios de incomprensión, campañas de prensa, gravísimas penurias económicas, insultos, intentos de asesinato. «Tan sola, tan triste, tan despreciada» dice de sí misma.
Un pequeño grupo de locas se une a ella en medio de las dificultadas que parecen invencibles, y sobre ellas ejerce la pedagogía que no encontraron en su hogar ni en su ambiente. Su máxima devoción personal fue la adoración Eucarística, hasta tomar como nombre completo María Micaela del Santísimo Sacramento. En 1859 funda la congregación de las Adoratrices y Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad, con la ayuda y el consejo de San Antonio María de Claret, para preservar y regenerar a las jóvenes. El instituto se extiende por toda España. Desafiando la epidemia de cólera, Santa María Micaela acudió en auxilio de la casa de Valencia y allí murió contagiada. Fue canonizada en 1934 por sus heroicas virtudes.
Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol y Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.
Santa Benilde
La repercusión en Córdoba del martirio en dos días consecutivos de junio, primero de San Fándilo y después de Santa Digna, San Félix y San Anastasio, movió el 15 de junio del año 853 a una anciana de nombre Benilde y natural de Córdoba a presentarse a los jueces , como narra San Eulogio. Y con tanta serenidad y valor, que admiró a todos los que presenciaron su defensa del cristianismo.
Con sangre, siendo degollada, quedó rubricado el testimonio valiente. Tras ser alzado su cuerpo sobre unos palos, lo quemaron y esparcieron sus cenizas, juntamente con las de los mártires de días anteriores.
Santa Germana Cousin
En Pibrac, pueblo de la comarca de Toulouse, nace Germana Cousin. Cuando sólo tenías dos años pierde a su madre. La segunda esposa de su padre no cumple como una madre para con ella; y la mantiene alejada de sus nuevos hermanos, dedicándola desde los seis años a cuidar en el campo un pequeño rebaño.
Desheredada del mundo, su herencia fue Dios en la oración y ante el Sagrario. Sus horas transcurren como Avemarías del Rosario de su pastoreo, haciendo el bien a todos sin temor a las burlas. En 1601 terminarían sus 22 años fructíferos en la escuela del dolor y de la humillación.
Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

