Archivo por meses: mayo 2024

22 de mayo. Santa Joaquina de Vedruna (1783-1854)

Joven barcelonesa excepcional, nacida en la calle Hospital, no lejos de las Ramblas, y bautizada en Santa María del Pino, iglesia de San José Oriol, a los doce años Joaquina quiere hacerse carmelita, pero no la aceptan por su corta edad. Aceptando un conjunto de acontecimientos en los que vio la voluntad divina, en 1799, con 16 años, se casa con Teodoro de Mas, hacendado de Vic y procurador de los tribunales.

Siguen diecisiete años de matrimonio, durante los cuales nacen ocho hijos (cuatro hijas serán religiosas de clausura), y en el curso de la guerra de la Independencia, en la que su marido participa activamente, corre grandes peligros y ha de ocultarse en el macizo de Montseny. Tras enviudar, pasa a vivir a Vic, y una vez orientados sus hijos, piensa de nuevo en retirarse al claustro, pero bajo la dirección de un capuchino, fray Esteban de Olot, da un rumbo inesperado a su vida y funda una orden para la enseñanza y la asistencia a los necesitados y para la promoción cristiana de la juventud, el Instituto de las Hermanas Carmelitas de la Caridad, que desde 1826 se extiende por toda España a pesar de la persecución de ciertos ambientes liberales. Incluso, Joaquina conocerá la cárcel: «Unos días de retiro sentarán muy bien a mi alma».

Desea y pide las misiones; y pasar a Africa. Y al no poder personalmente, exclama: «Yo quiero que mis hijas vayan a muchas partes; yo quisiera remediar las necesidades de todos los pueblos». Durante la guerra carlista la comunidad es disuelta y ella tiene que exiliarse a Francia sin recursos. «Viviremos a costa de la señora más poderosa que hay en el mundo, la divina Providencia». En 1843, retorna a España y restaura la Orden. A su muerte en en 1854 en la Casa de Caridad de Barcelona, víctima del cólera, Santa Joaquina había fundado una treintena de casas con más de trescientas monjas. Su Congregación fructifica desde Japón y la India al Congo y América. De sus religiosas, para 1954 ya se habían introducido en Roma 29 causas de beatificación. Una de ellas, la de la madrileña Teresita González-Quevedo, que en su juventud decía a la Virgen: «Madre mía, que quien me mire, te vea» Santa Joaquina de Vedruna fue canonizada por Juan XXIII en 1959.

Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol y Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

Santas Rita y Quiteria

Margarita (o familiarmente Rita) fue primeramente una esposa pacientísima y abnegada madre de familia en su castillo de Rocca-Porena; y tras enviudar, y una humilde religiosa agustina en Cassia, hasta su muerte en 1456, ya septuagenaria. A Santa Rita, rosa de mayo, se le ha llamado en el recuerdo popular «abogada de los imposibles».

Aunque durante siglos fue invocada en España, Portugal y sur de Francia, Santa Quiteria es la virgen y mártir de Galicia, que en el siglo II infundía serenidad y dulzura a los atacados de los excesos de la rabia: llegando a constituir en muchas regiones como una costumbre el lanzar a los perros rabiosos, pan empapado en el aceite de una lámpara que ardiese ante su imagen.

Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

 

 

21 de mayo. San Hospicio de Niza (siglo VI)

Santo eremita «vestido de áspero cilicio, rodeado de cadenas de hierro y atado a una de ellas dentro de una torre, comiendo sólo un poco de pan con dátiles y algunas raíces de hierbas, y bebiendo sólo agua», así nos habla un hagiógrafo sobre San Hospicio. Junto a la torre había un monasterio que, a pesar de tener un prior, se regía por los consejos espirituales de aquel siervo de Dios, admiración de la ciudad entera y de toda la comarca, que no eran otras que Niza y lo que hoy llamamos la Costa Azul.

La región sobre la que actuó el santo no suele evocar penitencias duras y heroicas, y es posible que ya en aquel lejano siglo los nizardos no se distinguiesen por la práctica de las más altas virtudes. De hecho, según San Hospicio, tenían muy enojado a Dios con su «infidelidad, poca reverencia a los templos, poco amor a los pobres y otros vicios infinitos». De ahí que profetizara la llegada de unos bárbaros que iban a destruir la ciudad y sus alrededores como castigo divino. Los longobardos hicieron realidad el anuncio del eremita, quien desde su torre y encadenado como siempre predicó a los invasores, convirtiendo al parecer a no pocos de ellos.

El extremo de la península de Cap Ferrat lleva aún su nombre, pero, ¿qué pensará hoy San Hospicio en su gloria de sus paisanos de Niza, de la Costa Azul y de los nuevos bárbaros que acuden, más o menos pacíficamente, a broncearse al sol del sur?

Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol

Santa Felicia

«Pues de Dios por providencia, en Labiano eres delicia, alcanzanos, oh Felicia, de Dios amparo y clemencia».

En el Santuario que guarda su cuerpo, no lejos de Pamplona, es invocada así con honda fragancia devocional, la virgen Santa Felicia; como una humilde flor de servicio y caridad, junto al Camino de Santiago.

Santa Gisela

También conocida como Isberga, es recordada en la Europa central como la hermana de Carlomagno, fundadora de un monasterio benedictino donde vive religiosamente hasta su muerte el año 806.

Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

 

20 de mayo. San Bernardino de Siena (1380-1444)

Nace en 1380 en la ciudad de su apellido. Es el gran predicador que no quiso ser obispo porque decía «toda Italia es mi diócesis». Bernardino iba de un lado a otro hablando a las gentes en iglesias, plazas públicas, al aire libre, reuniendo a multitudes que le escuchaban durante cuatro o cinco horas. Se negaba a escribir, a confesar, lo suyo era la palabra de Dios.

Este franciscano de desastrado aspecto había nacido de una noble familia sienesa, los Albizzeschi, y antes de hacerse fraile había sido un heroico cuidador de enfermos durante la peste de 1400 en el Hospital de Nuestra Señora de la Escala. Luego, repartió sus bienes entre los pobres y abrazó la vida de los más estrictos seguidores del Santo de Asís, siempre bajo la mirada de la Virgen.

Predicaba de modo risueño y violento, familiar y tempestuoso, hablaba de un modo natural e irresistible, colorista y duro. Se empeñaba en que no hubiera güelfos ni gibelinos, enemigos mortales, sino cristianos que levantaran el emblema de Jesús. Por eso sus diatribas contra las discordias civiles eran devastadoras y eficaces.

Hubo sabios que le acusaban de hereje, hasta que el Papa Martín V declaró su absoluta inocencia. En uno de sus interminables recorridos por toda la península italiana, con una alforja de pan duro al hombro y en la mano una esportilla de libros desencuadernados, San Bernardino de Siena encontró la muerte en Aquila en 1444.

Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol y Los Santos, una noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J. 

San Ivo

De Chartres, sigue fielmente la vida religiosa la amistad de San Anselmo; y hasta su muerte el año 1116, tanto en la lucha de las investiduras como en su vida toda, emplea provechosamente su saber teológico y canónico, para la conciliación y la pureza cristianas.

Siglo y medio más tarde se hizo popular el terciario franciscano San Ivón, del que ha quedado como un proverbio: «San Ivón era bretón, abogado y no ladrón, entonces, la admiración».

Los Santos, una noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J. 

 

Libercast. Batalla cultural https://www.youtube.com/@libercast.oficial

19 de mayo. San Celestino V (1214 -1296)

Caso único en la historia: Un Papa que abdica cinco meses después de haber sido elegido. Se llamaba Pietro Angeleri, y aunque era un monje benedictino llevaba ya mucho tiempo como superior de un grupo de solitarios en los Abruzzos, donde había fundado una orden de eremitas llamados celestinos en su honor. Vivía en Monte Morrone aureolado de fama de santidad, y en el momento de su elección contaba ochenta años.

A la muerte del Papa Nicolás IV, el cónclave no se ponía de acuerdo en designar nuevo pontífice. Se consideró como solución de compromiso designar al bueno de Pietro, que lleno de zozobra, aceptó obedientemente siendo consagrado obispo de Roma como Celestino V. Dicen que sus primeras decisiones fueron desastrosas, convirtiéndose en un juguete de la política de Carlos II de Anjou. El Papa, consciente de su incapacidad y añorando su antigua vida de ermitaño, abdicó quizá siguiendo el consejo de cardenal Gaetani, quien le sucedería a los pocos días con el nombre de Bonifacio VIII.

Por temor a un cisma, el nuevo papa le hizo recluir en el castillo de Fumone («Lo único que quería en este mundo era una celda, y una celda me han dado»), y allí murió diez meses después. A veces, la Iglesia santifica el fracaso y, por ello canonizó, a San Celestino V con su deslucido papel.

Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol.

San Juan de Cetina

Nacido en Cetina, cerca de Zaragoza, pasa sus primeros años en ambiente militar al servicio de un hombre de armas. Para darse a la oración, marcha posteriormente al retiro de San Ginés, no lejos de Cartagena, y allí permanece varios años. Hasta que decide regresar a la comarca de Monzón donde recibe el hábito franciscano y, años más tarde, la ordenación sacerdotal. 

Destinado después a Barcelona, perfecciona allí sus estudios y la pastoral de su predicación. Chelva, en Valencia, será su campo fértil de apostolado y de ejemplar pobreza. Un día se difunde por la cristiandad la noticia de la muerte por Cristo de cuatro religiosos franciscano en aquella lejana Jerusalén ocupada por el Islam. Y Juan de Cetina en sus correrías apostólicas llega a Roma, decidido a impetrar de la Santa Sede la licencia para ejercitar su ministerio entre los musulmanes del reino moro de Granada, en donde encontrará el martirio el 19 de mayo de 1397.

Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

San Pedro de Dueñas

Es asignado como compañero de San Juan de Cetina, en arriesgada misión para anunciar el Evangelio en Granada a los seguidores del Islam. Había nacido en Dueñas, tierra de Palencia.

Atraído primeramente por la corte, renuncia a todo por hacerse hermano franciscano. Lleno de juventud acompaña hasta Granada al veterano misionero aragonés. Pronto se deja sentir en la capital del reino moro de Granada, la irradiación evangélica de los franciscanos Juan de Cetina y Pedro de Dueñas.

Para impedirla, el rey sarraceno Mohamed manda encerrarlos en una mazmorra donde serían azotados y finalmente decapitados en la primavera de 1397. Sus cuerpos, recogidos por los cristianos, son trasladados posteriormente a la catedral de Vich.

Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

18 de mayo. San Félix de Cantalicio (1513-1587)

Había sido mozo de labranza y pastor por las tierras de su Umbría natal, hasta que un día oyó la lectura de unas vidas de santos y entendió que él quería ser como ellos. Félix ingresó, así, como hermano lego en el convento de Capuchinos que había en Città Ducale en 1543.

Dos años más tarde es enviado a Roma y allí hace de limosnero hasta su muerte. Conocido por el «hermano Deogracias», porque era lo que decía al recibir una limosna, fue muy popular en la ciudad de los papas, barbudo, siempre sonriente y con su talego al hombro. Sentía predilección por los niños a quienes enseñaba el Catecismo con su proverbial sentido del humor, humildad y paciencia.

En el convento no había fraile más mortificado y con más horas dedicadas a rezar que él. Cuando su amigo Felipe Neri y el gran cardenal Carlos Borromeo pidieron consejo a aquel pobre lego acerca de la proyectada reforma del clero diocesano, San Félix recomendó solamente que los curas rezaran con devoción el oficio divino.

«Los ojos en la tierra, el espíritu en el cielo y en las manos el Rosario», como gustaba de repetir a San Félix de Cantalicio al mismo tiempo que recogía limosnas y daba gracias a Dios por todo y rezaba por todos.

La casa de los Santos. Un santo para ca día. Carlos Pujol.

San Juan I

El primer Papa Juan, muere fiel a Cristo el año 526 en Ravena. Había sido llamado con engaño a esta ciudad por Teodorico, el rey arriano de los ostrogodos. No cede a presiones políticas y suspicacia seniles y su resistencia sólo la venció la muerte. Lo mismo había ocurrido con los dos ilustres senadores Símaco y Boecio, poeta también este último y noble escritor a quienes Teodorico mandó decapitar, por lealtad al Papa San Juan I.

Refiere el historiador Procopio que, durante los tres años que sobrevivió Teodorico, «hasta en los peces que le servían a la mesa creía ver las miradas de las ilustres víctimas, reprochándole su crueldad».

San Venancio

Célebre mártir de los primeros siglos, cuyas reliquias se veneran en la ciudad italiana de Camerino.

Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J. 

 

Libercast: Ven a librar la batalla cultural por la defensa de la libertad y el rearme moral

17 de mayo. San Pascual Bailón (1540-1592)

Nacido en el pueblo aragonés de Torrehermosa, provincia de Zaragoza, en la diócesis de Sigüenza, hijo de labradores, tan humildes como cristianos, Martín Bailón e Isabel Jubera, Pascual fue hasta los veinte años un extraño pastor que llevaba en el zurrón una breve biblioteca de libros piadosos y bajo la cruz del cayado una imagen de la Virgen tallada en madera.

En 1561, con 24 años, entra como hermano lego en un convento valenciano de la Orden de San Francisco para reproducir en austeridad, obediencia y trabajo la imagen de San Francisco de Asís. Allí es portero, cocinero, hortelano y limosnero; pero es tan humilde, tan seráficamente bondadoso, obediente y servicial que se lo disputan muchas comunidades, y en el curso de los años pasa por conventos de Valencia, Elche, Játiva, Villena y Jerez.

Tiene alguna rareza que escandaliza: a veces, después de ordenar la cocina y una vez concluido el trabajo, se pone en oración y de pronto se levanta como movido por un resorte invisible, balbucea loco de alegría, y baila ante una imagen de la Virgen (por eso muchos creen erróneamente que Bailón es apodo y no apellido).

Su rasgo más característico es su devoción a la Eucaristía. Se santifica como «contemplativo de la Eucaristía». Pasaba todo el tiempo posible y frecuentemente la mayor parte de la noche ante el Sagrario. Además, cuando andaba por caminos o pelaba berzas para la cena de los frailes no dejaba de prorrumpir en jaculatorias de adoración al Santísimo Sacramento. Murió el 17 de mayo de 1592 en el convento del Rosario de Villarreal de los Infantes, en tierras de Castellón, donde hoy se levanta en su honor un templo votivo eucarístico. Su cuerpo debe exponerse durante tres días para satisfacer a los fieles que en su veneración a la Eucaristía durante la misa exequial todavía se sintieron acompañados por San Pascual de cuerpo presente. 

Actualmente es el Patrono de los Congresos Eucarísticos, de la Confraternidad del Santísimo Sacramento y de la Adoración Nocturna. 

Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol y Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

San Heradio

En el año 303 da su sangre por Cristo, juntamente con Pablo, Aquilino y dos cristianos más, en Noyón de Francia durante la persecución de Diocleciano.

Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

 

 

16 de mayo. San Andrés Bóbola (1591-1657)

Polaco de familia oriunda de la Bohemia, es uno de los símbolos de la martirizada Polonia. Cada vez que en la historia reciente la nación polaca se ha visto sumergida por invasiones y ha sido víctima de desmembramientos, la defensa de la fe y la esperanza en el futuro se han concretado en hechos milagrosos por intercesión de San Andrés.

Se educó con la Compañía de Jesús, en la que solicitó ingresar, y en 1622 fue ordenado sacerdote en Vilna, en donde destacó como predicador, director de conciencias y hombre de caridad inagotable atendiendo a enfermos y moribundos, en especial, durante la peste de 1625.

Por su carácter impulsivo y fogoso, prefería los lugares de mayor riesgo, y desde 1633 hasta su muerte fue uno de los misioneros más activos en la parte oriental de lo que entonces era Polonia, una región disputada por los rusos y con una gran mayoría de habitantes que vacilaban entre el cisma ortodoxo y la Iglesia romana. Durante un cuarto de siglo Andrés Bóbola vivió en esta azarosa frontera de la catolicidad, mientras a su alrededor se sucedían guerras, matanzas de religiosos, devastaciones y amenazas de todo de orden.

En mayo de 1657 fue apresado por los cosacos que lo mataron tras salvajes torturas, siendo considerado su martirio uno de los más cruentos en toda la historia de la Iglesia. Fue canonizado en 1938 y sus restos mortales se veneran en Varsovia.

Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol.

San Ubaldo

Ya de estudiante, entrega a Dios su juventud con el voto de castidad. Elige después el camino del sacerdocio. Lo realiza como Canónigo Regular de la Orden de San Agustín; y finalmente como obispo de Gubbio, su ciudad natal, a la que defiende en tiempo de guerra frente al invasor.

San Ubaldo es invocado en Italia , especialmente, contra las obsesiones del pecado, ya desde su muerte el 16 de mayo de 1160.

Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

15 de mayo. San Isidro labrador (1080-1130)

«Orar y trabajar» y atender a los pobres, cifró la vida de un humilde labrador de los campos madrileños, que debió de nacer en Madrid, quizás en la parroquia de San Andrés. Isidro era jornalero en los alrededores de aquella diminuta población del siglo XII; tal vez en Torrelaguna contrajo matrimonio con María Toribia, (Santa María de la Cabeza según la tradición), tuvo por hijo a San Illán y se cree que estuvo al servicio de Juan de Vargas. Un santo labriego de vida muy nebulosa, que conocemos a gracias a un texto del siglo XIII de Juan Diácono, que inspiraría a Lope de Vega una infinidad de versos con más fervor que sustancia histórica.

En su programa habitual entraba primero la misa y la oración, y después el trabajo. Fiel a aquel dicho que se hará tradicional entre las gentes del campo: «Por oír misa y dar cebada nunca se perdió jornada». Su piadosa leyenda se adorna con anécdotas y prodigios: hace brotar una fuente de un golpe de azada, da a un pobre la sopa que cocía en el fuego y la marmita se llena otra vez milagrosamente para que la familia no se quede con hambre… La familia, que en la fe popular reproduce a escala madrileña las virtudes de la Sagrada Familia de Belén y Nazaret, resulta un elemento importante en la historia de San Isidro, que se santifica conjuntamente con todos los suyos en un rasgo de santidad coral.

Pero el caso más célebre que se le atribuye es el de que al interrumpir a menudo su trabajo para rezar, un ángel se hacia cargo de la yunta de bueyes y seguía abriendo surcos en la tierra mientras él se entregaba a sus oraciones. El ángel es ese plus de ayuda práctica ni siquiera pedido por el santo, pero que se promete en el Evangelio como añadidura a los buscadores del Reino de Dios. San Isidro es patrón de todos los hombres del campo español.

Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol, y Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

San Torcuato

En el recuerdo meridional de la Península Ibérica, San Torcuato encabeza los llamados «Siete Varones Apostólicos», obispos que prosiguieron con prontitud en España la misión evangelizadora de los dos grandes apóstoles de Roma, Pedro y Pablo.

De su labor se hizo eco San Gregorio VII en carta al rey Alfonso VI.

La fuerza de su predicación y de obras evangélicas quedará centrada en la Bética y en la jurisdicción cartagenense , al igual que sus nombres. Torcuato en Acci (Guadix); Tesifonte en Vergi; Segundo en Abula; Hesiquio en Carcasa; Indalecio en Urci (de Almería); Eufrasio en Illiturgis (Lituergo entre Andújar y Bailén); y Cecilio en Illiberis (Elvira, Granada).

Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

Libercast.

14 de mayo. San Matías (siglo I)

Es el apóstol del recambio, el sucesor de Judas Iscariote, a quien después de la Ascensión se elige echando suertes. Los apóstoles tenían que seguir siendo doce, y para llenar el hueco que ha dejado el traidor elegirán a este Matías, de quien muy poco se sabe.

Pedro hace esta proposición: «De entre los hombres que nos acompañaban todo el tiempo que convivió con nosotros el Señor Jesús, desde el bautismo de Juan hasta el día de su ascensión, hace falta que uno de ellos se asocie, como testigo de su resurrección. Presentaron a dos: a José, apellidado Barsabá, por sobrenombre Justo, y a Matías. Y rezaron diciendo: Señor, Tú que penetras los corazones de todos, muéstranos a cuál de los dos has elegido, para que ocupe este servicio apostólico, y cayó la suerte en Matías , y fue asociado a los once apóstoles. 

Evangelizó desde el Asia Menor y la Judea hasta Etiopía y se supone que murió lapidado y decapitado ante el Templo de Jerusalén. Sobre sus reliquias hay dudas: ¿Llevadas a Roma o a Tréveris? Matías es un apóstol de escaso perfil, del que sólo conocemos la anécdota de su elección. Hombre llamado para taponar el vacío del mal con la santidad. Él ocupa modestamente esta vacante sabiendo que no puede competir en reputación con el estruendo maligno.

Silencioso y oscuro, San Matías, decimotercer apóstol que representa la humilde cristianización de los puestos que el mal ha hecho famosos y que han de ser redimibles. Todo el mundo se acordará siempre de Judas y muy pocos de Matías, pero para eso está, para emplearse en el bien allí donde se le elige.

Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol y Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J. 

Santa Henedina

En el siglo II, durante el imperio de Adriano, derrama su sangre por Cristo en Cerdeña juntamente con sus compañeras Justa y Justina

Las reliquias de las tres mártires son muy veneradas por los pueblos de aquella isla, en la catedral que lleva su advocación.

Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J. 

13 de mayo. San Pedro Regalado (1390-1456)

Conocido como el San Francisco de Asís de Castilla, Pedro era de Valladolid y a los trece años ingresó en un convento franciscano de la ciudad, que como muchos otros de la época, se caracterizaban por una vida poco austera y una disciplina muy relajada. Si bien, pronto otro Pedro, y también vallisoletano, iba a poner orden en esta situación: Fray Pedro de Villacreces, antiguo profesor en la Universidad de Salamanca y convertido en ermitaño, que con más de sesenta años, inicia la reforma de la orden franciscana para sujetarla a la estricta observancia. Su discípulo será un muchacho de quince años, que le sigue fielmente a todas partes: Pedro Regalado.

Ambos fundan el convento de La Aguilera, en Burgos, y allí el joven Pedro es limosnero, sacristán, pinche de cocina, encargado de atender a los pobres, y cuando en 1415 se trasladan a la nueva fundación de El Abrojo, cerca de Valladolid, se le nombra maestro de novicios. Al morir el reformador, el discípulo será vicario de todos los novicios existentes en las tierras castellanas.

San Pedro Regalado, patrono de Valladolid, humilde y espiritual como el Poverello de Asís, fue también un admirable taumaturgo del que cuentan muchos prodigios, entre los más populares el de apaciguar con su bendición a un toro desmandado en una plaza pública, razón por la cual se le considera el abogado de los toreros. En La Aguilera descansan sus restos mortales en un sepulcro de alabastro que le hizo construir la reina Isabel la Católica.

Fuente: La casa de los Santos. Un Santo para cada día. Carlos Pujol

San Miguel Garicoits (1797-1863)

Nacido en Ibarre (Bajos Pirineos), es artífice de la elevación sacerdotal del Seminario Mayor de Betharram. A raíz de unos Ejercicios Espirituales de mes, en Toulouse, dirigidos por un padre de la Compañía de Jesús, funda la Congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús, tan extendida después por Francia, España y América.

Como superior general de los Padres de Betharram, es un ejemplo de energía y valor apostólicos hasta su muerte.

Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.

San Andrés-Huberto Fournet (1752-1834)

Nacido en Saint-Pierre-de-Maillé, se ve obligado en su condición de sacerdote, durante la Revolución Francesa a refugiarse cinco años en Los Arcos, Navarra, al servicio de la iglesia de Santa María.

Su espíritu de oración y de caridad le rodean de veneración en la comarca. Visita a todos los enfermos y diariamente hace el Vía Crucis en «El Calvario» de las afueras. Pertenece a la Cofradía llamada «Escuela de Cristo». Peregrina a pie jornadas diversas del Camino de Santiago. Y, vuelto a Francia, funda juntamente con Santa Isabel Bichiers des Ages, el Instituto de Hijas de la Cruz para la enseñanza religiosa.  

Los Santos, noticia diaria. Valeriano Ordóñez, S.J.